No, la secessió perjudicaria els ciutadans

No, la secesión perjudicaría a los ciudadanos

EL HUFFINGTON POST, 10.09.14

La independencia sería, desde mi punto de vista, la expresión de un fracaso colectivo: la constatación de nuestra incapacidad de construir, en Cataluña y en España, un proyecto común en que conviven ciudadanos con identidades múltiples y sentimientos diversos.

No soy independentista. No por no querer lo suficiente a Cataluña, sino porque creo que la independencia sería altamente perjudicial para Cataluña y para España.

En un mundo de interdependencias crecientes y soberanías compartidas; en una España plural y diversa, levantar barreras y divisiones es un mal negocio.

El federalismo, el ideal de la convivencia entre diferentes, es la mejor solución al encaje de Cataluña en España. Quiero una España federal, suma de autogobierno y Gobierno compartido. Quiero una Cataluña hermanada con el resto de pueblos de España y cuya singularidad sea plenamente reconocida en una España nación de naciones.

La pérdida de dimensión económica, cultural, demográfica y política es un grave riesgo, tanto para Cataluña como para España. En el mundo en que vivimos, perder tamaño es perder oportunidades. Nadie ha sido capaz de calcular los costes y las incertidumbres de un proceso de separación, con toda seguridad excesivos; probablemente, insoportables.

Por otro lado, si Cataluña se separase de España no dejarían de ser vecinas. Cataluña puede separarse de España pero no puede abandonar la península ibérica. ¿Cómo puede beneficiar a Cataluña la separación, el alejamiento traumático de sus vecinos más inmediatos, que serán para siempre sus vecinos y con los que siempre le convendrá tener las mejores relaciones posibles?

La secesión perjudicaría a los ciudadanos, una gran mayoría sufriría al ver desgarrarse sus identidades plurales y compartidas; obligados a considerar como extranjeros a buena parte de sus conciudadanos, de repente muchos deberían considerar como extrañas cosas que les eran propias.

Y, además, la secesión perjudicaría también a la integración europea. Más allá de la evidencia de que, al menos por cierto tiempo, Catalunya quedaría fuera de la UE, la fractura de un país miembro de la Unión Europea plantea interrogantes sobre el propio funcionamiento de la Unión, sus relaciones con lo que a partir de entonces sería un país tercero y sobre el riesgo de incentivar procesos similares en otros países miembros.

La secesión crearía más problemas de los que pretende resolver. Ante esto, cabe buscar otras respuestas. Soluciones que pasan necesariamente por el diálogo, la negociación y el pacto, elementos definitorios del federalismo.

Conferència al Foro Nueva Economía

CONFERENCIA EN EL FORO NUEVA ECONOMIA

Madrid, 9 de septiembre de 2014

Muy buenos días señoras y señores, amigos i amigas,

Quiero agradecer a José Luis Rodríguez, presidente de Nueva Economía Fórum, y a los patrocinadores, ASISA, BT y Red Eléctrica de España, la amable invitación que me permite dirigirme hoy a todos ustedes.

Quiero agradecer también a Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, sus palabras de presentación que son una muestra de amistad y de compromiso político.

Aprovecho para decir que, en mi modesta opinión, Pedro Sánchez es quien más está haciendo en estos momentos para intentar resolver el problema de relación entre Cataluña y el resto de España que, junto a la crisis económica y sus efectos, es la cuestión más grave a la que nos enfrentamos como país en los últimos años.

Precisamente por la gravedad del tema, y por la inminencia de la celebración de la Diada nacional de Catalunya y de la convocatoria de una consulta por parte del presidente Mas, voy a centrar mi intervención en esta cuestión.

Sin agotar las razones de fondo que explican las razones del malestar de amplios sectores de la sociedad catalana sobre el que alertaron sin éxito los presidentes Maragall y Montilla, déjenme que recuerde la batalla frontal del PP contra el Estatuto, que llegó por cierto a recoger firmas para pedir un referéndum ilegal. O la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto que, por vez primera y única en nuestra historia democrática, modificó un texto legal que había sido sometido a referéndum de los ciudadanos tras haber cumplido escrupulosamente el trámite parlamentario. O la crisis económica que alimenta la percepción de maltrato fiscal. O, para acabar, la erosión del autogobierno causada por decisiones del Gobierno de España o del partido que lo sustenta, que tampoco ha mostrado mucho talento al abordar cuestiones sensibles como la lengua: han llegado al punto de aprobar una ley para denominar LAPAO (lengua aragonesa propia del área oriental) a las variedades dialectales del catalán noroccidental.

Sobre el delicado tema de las lenguas de España confío que el Seminario “El reconocimiento de la pluralidad lingüística en España” que se celebra hoy mismo en la Fundación Ortega-Marañón aporte claridad y esperanza de cara al futuro.

Créanme que no me refiero a estas cuestiones con afán polémico, pues a estas alturas eso no sirve de mucho. Ni tampoco para ocultar errores que se hayan cometido desde los partidos e instituciones catalanas, pues eso tampoco sirve ya de nada.

El caso es que nos encontramos en vísperas de un conflicto institucional que se producirá inevitablemente cuando el Tribunal Constitucional con toda probabilidad suspenda cautelarmente la convocatoria de una consulta convocada por el gobierno de la Generalitat a partir de la ya inminente aprobación de la Ley de consultas populares no referendarias.

El gobierno de Cataluña se ha comprometido a convocar una consulta el 9 de noviembre con una pregunta acordada con ERC, ICV-EUiA y la CUP que, a mi juicio, ni siquiera cabe en la ley que aprobará el Parlament. Se quiere formular una pregunta propia de un referéndum en el marco de una ley de consultas populares no referendarias. Una Ley que, por cierto, teniendo el aval del Consejo de Garantías Estatutarias, y por eso vamos a votarla, mereció cuatro votos particulares de un organismo formado por nueve personas.

En una situación normal, tras la suspensión cautelar, todo el mundo aceptaría el papel arbitral del Alto Tribunal y esperaría a su resolución definitiva, tanto por lo que se refiere a la ley como a la convocatoria de la consulta. Pero hay partidos en Cataluña que urgen al president Mas a hacer caso omiso de las decisiones del Tribunal. Y espero que sea el propio president quien desdeñe esos envenenados consejos que encierran un peligro que no quiero ni siquiera entrar a considerar.

En todo caso, no podemos desconocer que son muchísimos los catalanes que desean votar, y lo veremos con motivo de la Diada. Y han de saber que muchos catalanes que no nos manifestaremos el 11 de septiembre decimos también que no puede haber solución estable al actual desencuentro que no pase por someterla al voto ciudadano.

Somos muchos quienes no nos resignamos al choque de trenes y reclamamos de los presidentes Rajoy y Mas un diálogo que por lo que parece es hoy totalmente inexistente.

Confío en que el período que se abrirá tras la más que previsible suspensión cautelar de la consulta por parte del Tribunal Constitucional pueda servir para retomar al diálogo entre gobiernos.

Quisiera emplazar a los presidentes Rajoy y Mas al diálogo, que no se atrincheren en sus razones, que no busquen excusas en los errores de la otra parte, que abandonen cálculos partidistas y electorales, que no esperen a que se llegue a un punto sin retorno, que nos ahorren a todos un enfrentamiento sin sentido que a todos perjudicaría.

Estando en Madrid entenderán que me dirija especialmente al presidente Rajoy. Supongo que sigue con atención los preparativos del referéndum escocés, y debe ver como en estos últimos días, y sin duda azuzados por encuestas que apuntan a un resultado incierto, David Cameron, con el apoyo de otros partidos, está proponiendo un nuevo acuerdo a los escoceses, demostrando que no se refugia en el inmovilismo, convencido de que un nuevo pacto es más beneficioso para todos que la secesión.

Los socialistas, para evitar los callejones sin salida, proponemos soluciones concretas al problema, en la senda iniciada por Alfredo Pérez Rubalcaba y Pere Navarro, que ha recibido el renovado impulso de Pedro Sánchez. La propuesta no es otra que una profunda reforma constitucional que sea sometida al voto de todos los españoles y pueda recibir el apoyo mayoritario de los catalanes.

Las propuestas de corte federal ofrecen alternativas al actual desencuentro entre las instituciones catalanas y españolas en un marco que proporciona soluciones a problemas del conjunto del Estado de las Autonomías, aquejado de un exceso de conflictos competenciales, de profundas carencias en materia de cooperación entre las administraciones, de agravios económico-financieros, el fallido papel del Senado como cámara territorial, etc.

Es por ello que de forma muy breve quisiera exponerles los cuatro ejes que a mi juicio deberían vertebrar una propuesta de reforma constitucional federal. Reconocimiento, Reglas, Representación y Recursos.

Primer eje, reconocimiento. La reforma constitucional que conviene a España y a Cataluña, asegurará tanto la unidad del Estado como el reconocimiento de la identidad nacional catalana, de su singularidad en el marco español. Una singularidad que tiene raíces históricas profundas y se manifiesta especialmente en su lengua, su cultura, el derecho civil y las instituciones de autogobierno. Se trata de los derechos históricos ya recogidos en el Estatuto y que, a nuestro juicio, deberían incorporarse también a la Constitución.

Segundo eje, reglas. La reforma constitucional que conviene a España deberá contener reglas claras que delimiten con precisión los espacios competenciales del Estado federal y las Comunidades, permitiendo que éstas puedan desarrollar sin cortapisas las políticas públicas que tienen encomendadas, procurando la máxima proximidad, eficacia y eficiencia, evitando duplicidades e innecesarias interferencias del gobierno federal.

Tercer eje, representación. La reforma constitucional que conviene a España reformará profundamente el Senado, que debería convertirse en un Consejo Federal con presencia de los gobiernos de las Comunidades, para que éstas participen de la política legislativa general, y especialmente en el establecimiento de las normas de cooperación horizontal y de la financiación.

Cuarto y último eje, recursos. La reforma constitucional que conviene a España debería recoger un federalismo fiscal basado en los principios de suficiencia, justicia y solidaridad que, entre otras cosas, asegure un trato económico justo para todos incorporando el principio de ordinalidad, y que, a través del Consorcio Tributario que proponemos, otorgue a las Comunidades que lo requieran, la capacidad de recaudar y gestionar el conjunto de impuestos soportados en sus territorios, asegurando eficacia, transparencia y automatismo en los flujos fiscales entre Comunidades y Estado.

No nos cansaremos de defender esta propuesta, por mucho que algunos, que no proponen nada, digan que es inconcreta. Les invitamos a leer con calma los acuerdos de Granada, lecturas que pueden ampliarse con los importantes documentos elaborados por la Fundación Alfonso Perales o la Fundación Rafael Campalans.

Si se aportan otras ideas, estaremos encantados de estudiarlas, discutirlas y construir también sobre ellas un nuevo acuerdo.

Pero debo insistir en dos elementos que me parecen de difícil refutación: el primero, así no podemos seguir; el segundo, cualquier solución de fondo debe someterse al veredicto ciudadano.

No nos cansaremos de repetirlo, no hay salida al actual atolladero sin diálogo, negociación y pacto. Esa no es la tercera vía. Es la primera. Y, si me apuran, la única.

Quienes piensan que las revelaciones del caso Pujol, una eventual renuncia de Mas o la derrota de CiU en unas elecciones resolverán el problema se equivocan. Tampoco desaparecerá el problema tras anular la consulta que se pretende convocar para el 9 de noviembre. El hartazgo de amplios sectores de la sociedad catalana es grande y sus causas, diversas. Los avatares de tal o cual dirigente o de tal o cual partido pueden entorpecer el proceso pero no harán desaparecer el problema de fondo. En algún caso pueden incluso complicarlo aún más.

Acabo para dar espacio al debate. Los socialistas estamos comprometidos en la vía del diálogo, la negociación y el pacto. Tenemos propuestas concretas que aportar en ese esfuerzo y tras nuestro propio proceso negociador estamos en condiciones de contribuir, PSOE y PSC, a la estabilidad y la inteligencia política necesarias para encontrar las soluciones que mejor sirvan a Cataluña y a España.

Muchas gracias.

Pregó de la Festa Major d’Aldover

PREGÓ DE LA FESTA MAJOR D’ALDOVER

5 de setembre de 2014

 

Bona tarda amics i amigues,

Alcalde, regidors i regidores, autoritats

Pubilles i acompanyants

Doverencs i doverenques,

 

Bona Festa Major!

 

Sóc feliç que m’hagueu concedit l’honor de ser el pregoner de la vostra Festa Major en honor a la Nativitat de la Mare de Déu.

Aquest encàrrec és també una gran responsabilitat. En sóc conscient i intentaré, humilment, estar a l’alçada. Entre d’altres coses, perquè és el meu primer pregó de Festa Major!

La vostra és una Festa Major que anuncia el final de l’estiu. L’estiu lluminós, alegre, època d’esbarjo i de descans. La pausa en el camí. Però, a pagès, l’estiu és també una etapa de feina intensa al camp. La fi de la collita. La culminació de la feina feta durant tot l’any. Molta feina i ben feta. Això és el que defineix la vostra manera de viure. Això és el que us reconeixem i us admirem.

La vostra Festa Major marca el recomençament, l’inici d’un nou cicle, d’un nou curs ple d’esperances, de reptes i d’il·lusions. Una nova etapa que tots desitgem millor que l’anterior.

La vostra Festa, sobretot, fa poble. Fa convivència. I fa identitat.

En la Festa, tots i totes plegats, vingueu d’on vingueu, hagueu nascut on hagueu nascut, celebreu que sou doverencs i doverenques. I que n’esteu molt orgullosos de ser-ho i de compartir-ho amb els que no tenim aquesta sort.

Uns dies que són també una celebració que demostra que us agrada viure en comunitat, compartint aquests carrers i places i aquest meravellós entorn natural que tant estimeu, i que es fa estimar tant.

Temps de sortir al carrer per celebrar el goig de viure i també per recordar aquells que ens han deixat, com ens demanava l’Alcalde.

Un moment per compartir amb els amics i amb els veïns, amb els que dia a dia, tots i totes plegats, feu possible Aldover. Feu realitat aquesta fantàstica Festa Major, en la que l’Ajuntament tant hi col·labora.

Els doverencs i doverenques doneu vida a Aldover i sou també una part important de l’esperit de Catalunya.

Una Catalunya, la Catalunya rural, la Catalunya de pagès, que no surt massa sovint a les notícies però que és fonamental per a que el país tiri endavant. Una Catalunya a la que cal escoltar més, reconèixer més, atendre més i aprendre’n més d’ella.

Perquè no pot ser que només sigueu notícia quan sortiu al carrer a reclamar que ningú no malmeti l’Ebre, aquest riu que us defineix i us caracteritza, aquest riu que “és vida”.

Us necessitem perquè els petits pobles que conformeu la nostra geografia sou una part imprescindible del què som com a país. Sou fonamentals, i això cal dir-ho molt més sobretot en el moment de crisi que patim, per a la nostra economia.

Per això, perquè és de justícia, i també perquè és imprescindible per al nostre futur, que des de les institucions us fem costat i contribuïm a impulsar noves oportunitats al territori.

Estem vivint moments molt complicats. La crisi econòmica ens ha colpejat amb força i avui, malgrat ésser un dia d’alegria, no podem deixar de pensar en aquells veïns, amics i familiars que pitjor ho estan passant.

Per tot això, malgrat ser un dia de celebració, no podem deixar de reclamar que la perifèria geogràfica esdevingui el centre de les polítiques econòmiques i socials a Catalunya. Perquè cal combatre, més que mai, les desigualtats socials i els desequilibris territorials.

És el moment d’apostar de veritat per la Catalunya rural, per les Terres de l’Ebre i per Aldover. Aquesta Catalunya que fa uns anys va decidir que ja n’hi havia prou de ser la gran desconeguda dels catalans i que va veure en el turisme una font de riquesa important. Us n’heu sortit amb èxit, i el Centre d’Interpretació de l’Ebre i el Bosc de la Ribera a Aldover en són una bona mostra. Però no n’hi ha prou, ens calen molts més èxits com aquest.

Èxits que han de sumar-se a la vostra llarga història. Una història de la que sou hereus, de la que podeu sentir-vos orgullosos.

Segons he llegit, de doverencs i doverenques ja n’hi havia a l’Edat de Bronze. I per Aldover també s’hi passejaven els oficials romans al segle VII abans de Crist.

I el nom del vostre poble, Aldover, aldowayra en àrab, ens recorda que vau ser importants ja durant els temps del domini musulmà. He llegit que aldowayra significa “la caseta”. Un nom que us deu haver marcat d’alguna manera. Potser per això tots els que us visitem ens sentim ben aviat com a casa a Aldover, entre els doverencs i doverenques. Moltes gràcies!

Heu viscut també moments agres, la pitjor de les lluites que hi pot haver, la lluita entre germans, cosins, amics… essent escenari d’una de les batalles més cruentes de la Guerra Civil, la Batalla de l’Ebre. Una forma terrible d’aprendre el veritable valor de la democràcia, el diàleg i el pacte.

I ara, com sempre i novament, la història és a les vostres mans. Us vull encoratjar a treballar de valent per tirar endavant, tots junts, com heu fet sempre. A no defallir, malgrat les dificultats, en el progrés i en la millora del vostre poble que seran també el progrés i el benestar de tots els doverencs i doverenques.

Us vull animar a continuar fent comunitat sent solidaris amb els que pitjor ho estan passant. La seva sort, finalment, serà la de tots. Us vull encoratjar, en definitiva, a continuar escrivint plegats una història d’Aldover plena d’èxits, de combat pel progrés, de lluita contra les desigualtats i les adversitats.

I finalment, un consell: gaudiu al màxim de la vostra Festa Major! Deixeu a un costat la rutina de la vida quotidiana, els problemes i les preocupacions. Que la Festa ens doni forces per seguir lluitant!

Sortiu al carrer a riure, a ballar, a gaudir de la companyia dels vostres veïns, a xerrar, a menjar, a compartir, a viure al màxim cadascun dels instants màgics que s’esdevenen quan aprenem que la vida és massa curta i massa bonica com per no fruir-la al màxim.

Bona Festa Major!

 

Visca Aldover!

Visca les Terres de l’Ebre!

Visca Catalunya!

Federalisme necessari

Federalismo necesario

EL PAÍS, 1.08.14

El 6 de diciembre de 2004, para conmemorar el 26º aniversario de la Constitución española, publiqué en las páginas de este diario un artículo titulado ¿Es el federalismo cosa de ingenuos? Resulta muy ilustrativo releerlo hoy, teniendo en cuenta que dos años después se aprobaba el nuevo Estatuto de Autonomía; que seis años después, el Tribunal Constitucional aprobaba la sentencia que iba a alterar el Estatuto ya refrendado por los catalanes; y que 10 años después, muchos catalanes cuestionan radicalmente el actual marco de relaciones entre Cataluña y el resto de España. La tesis de fondo del artículo sigue vigente.

Cito literalmente: “¿Por qué el federalismo incomoda tanto a los nacionalistas catalanes como a los nacionalistas españoles? ¿Por qué unos nos ven como traidores y otros como botiflers? Parece evidente que nuestra traición consiste en estar convencidos de que ni Cataluña ni España son identidades nacionales homogéneas, y de que dos o más naciones pueden convivir fraternalmente en un mismo Estado. Para un nacionalista, a una nación corresponde un Estado y a un Estado corresponde una sola nación, y toda nación debe procurar obsesivamente su homogeneidad interna. Solo hay que ver cómo fruncen el ceño unos y otros cuando escuchan que España es una nación de naciones. O que Cataluña es una nación que comparte Estado con otras naciones y comunidades autónomas”.

Soy consciente de que el concepto nación de naciones es cuestionado por muchos tanto en Cataluña como en el resto de España. Vale la pena recordar que tampoco fue precisamente pacífica la incorporación del término nacionalidades a la Constitución de 1978. Por ello quiero recuperar dos citas de autoridad del socialista leonés Anselmo Carretero, citado siempre por Pasqual Maragall como inexcusable referencia federalista. Decía Carretero: “El concepto de nación de naciones no es un dislate como suelen creer la mayoría de los juristas. Lo realmente insensato es empeñarse en imponer a los pueblos de España una estructura constitucional contraria a su propia naturaleza”. A él también corresponde la frase: “Si España es una nación de naciones, la estructura del Estado a ella adecuado es naturalmente la federal, que permita y garantice el desarrollo de cada uno de sus pueblos dentro del conjunto, y el fortalecimiento de este con el de sus diversas partes”.

De mi artículo de 2004 recupero de forma literal otros dos párrafos: “Federalismo viene de pacto. Y es precisamente ese concepto de pacto el que incomoda a los nacionalistas. ¿Se pueden pactar temas tan sensibles como el de las banderas, los himnos, los símbolos, las lenguas o las selecciones deportivas? Nosotros estamos convencidos de que sí. Los nacionalistas no solo están convencidos de lo contrario, sino que se alimentan del conflicto y consideran traidores a quienes están dispuestos a explorar el difícil camino del acuerdo. Olvidando que, por difícil que sea el camino del acuerdo, la vía del conflicto solo conduce al desastre”.

“El federalismo es unión y libertad, una filosofía política de fraternidad que se propone evitar el enfrentamiento entre sentimientos nacionales de distinto signo, la estéril discusión sobre soberanías originarias y una confrontación identitaria excluyente, para poder alcanzar un acuerdo político-institucional que haga posible el respeto y la lealtad recíprocas. El federalismo es una guía de soluciones prácticas a los problemas planteados por estructuras políticas complejas, especialmente las integradas por diversas realidades nacionales, y un conjunto de mecanismos para poner en práctica el principio de subsidiariedad”.

Diez años después sigo defendiendo una solución de tipo federal por cuatro razones: 1. Por coherencia con los valores de libertad, igualdad, fraternidad y solidaridad. 2. Porque se ajusta bien al mundo de interdependencias crecientes y soberanías compartidas en el que vivimos. 3. Porque evita el choque de identidades y la fractura de la sociedad en función de los diversos sentimientos de autoidentificación nacional de las personas. 4. Porque se basa en el diálogo, la negociación y el pacto.

Los socialistas catalanes hemos formulado una propuesta de reforma constitucional federal que puede resumirse de forma casi telegráfica en ocho puntos:

1. La definición de España como Estado federal. 2. El reconocimiento de que España es una nación que integra naciones, nacionalidades y regiones. 3. La definición precisa de las competencias del Estado y de las pautas sobre su ejercicio y la atribución de todas las demás competencias a las autonomías. 4. El reconocimiento de una asimetría competencial que atienda a los hechos diferenciales y los derechos históricos ya reconocidos por la Constitución y los Estatutos vigentes. 5. La consideración de los temas lingüísticos y culturales como competencia explícita de las comunidades con lengua propia. 6. La constitucionalización de los principios de solidaridad y ordinalidad que han de informar la financiación de las autonomías. 7. La descentralización efectiva del Poder Judicial. 8. La transformación del actual Senado en un Consejo Federal integrado por los Gobiernos autónomos.

A partir de nuestra propuesta y de otras muchas aportaciones, entre las que cabe destacar de forma especial el documento Por una reforma federal del Estado autonómico, impulsado desde la Fundación Alfonso Perales, los socialistas de toda España hemos alcanzado un gran acuerdo en Granada plasmado en el documento Hacia una estructura federal del Estado. (Estos y otros muchos documentos se pueden encontrar en mi web http://www.reformafederal.info/).

Se trata de una propuesta abierta al debate, que deberemos contrastar con el resto de fuerzas políticas. No pretendemos imponer nada a nadie, pero no queremos soslayar un grave problema político, probablemente el mayor al que se haya enfrentado la democracia española.

Nadie puede negar el significativo malestar causado en Cataluña por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto, la percepción de maltrato económico y fiscal, la erosión del autogobierno y sus competencias, la ausencia de mecanismos de participación en la formación de la voluntad estatal como un Senado federal, y el insuficiente reconocimiento de la realidad plurinacional, pluricultural y plurilingüe de España. Insisto, 10 años después, en la necesidad de un gran pacto que aborde estos problemas; un pacto que, lógicamente, deberá someterse al referéndum de la ciudadanía. Solo así podremos superar un grave desencuentro en el que todos tenemos mucho que perder y nada que ganar.

Intervenció al Fórum Europa – Tribuna Catalunya

Intervenció de Miquel Iceta

Fórum Europa – Tribuna Catalunya

Dilluns 7 juliol 2014

(descarregar en format PDF)

(vídeo)

Agraïments

Molt bon dia, autoritats, senyores i senyors, amigues i amics. Gràcies a tots i totes per la vostra presència tan nombrosa.

En primer lloc, vull agrair al Fórum Europa Tribuna Catalunya, als seus patrocinadors, i al president de Nueva Economía Fórum, José Luis Rodríguez, la seva amable invitació, que em permetrà poder compartir amb tots vostès les meves opinions i les meves propostes sobre el present i futur del PSC i de Catalunya.

I, abans de començar, vull donar les gràcies al Secretari General del meu sindicat, la UGT de Catalunya, Josep Maria Álvarez, per haver acceptat presentar-me i per les seves paraules que mostren de forma inequívoca la llarga amistat que ens uneix.

Raons i objectius pels quals he presentat la meva candidatura a la primera secretaria del PSC

He presentat la meva candidatura a la primera secretaria del PSC perquè considero que puc ser útil al meu partit en aquesta difícil etapa. He pres aquesta decisió perquè estic convençut de la capacitat col·lectiva dels socialistes per superar la situació actual. I perquè crec que estic preparat per encapçalar aquest esforç.

Ho he fet també perquè crec que puc oferir a la política catalana una voluntat de diàleg i entesa avui més necessària que mai. Perquè vull defensar posicions transversals i de seny, capaces de fer-se escoltar en un ambient molt polaritzat que no augura res de bo. Perquè crec que els canvis que la societat catalana reclama, només poden venir de la mà d’una força catalanista i socialista com la que representa el PSC.

El PSC relliga de forma indestriable dos objectius: la defensa de Catalunya, la seva identitat i el seu autogovern, i el combat permanent per la justícia social. El PSC està disposat a col·laborar amb tothom, des del Govern o des del Parlament, per fer avançar aquests dos objectius. Com ho fem des de molts ajuntaments de Catalunya i, a través de la nostra incidència a la política espanyola i europea, amb el Partit Socialista Obrer Espanyol i el Partit dels Socialistes Europeus.

Vull reivindicar la política, la capacitat col·lectiva de transformar democràticament la realitat. I vull reivindicar la socialdemocràcia com a eina de transformació profunda de la societat. Sóc reformista. I crec que un esforç continuat de reformes transforma la realitat de forma més eficaç que l’apel·lació permanent a canvis radicals que gairebé mai es produeixen. I que de vegades, quan es produeixen, acaben traint els ideals que els alimentaven.

El meu pla de treball estarà molt marcat pel calendari polític. Primer, Congrés del PSC. Després, Congrés del PSOE.

Després de l’estiu, el període que va des de la celebració de la Diada al 9 de novembre.

Vull ser molt clar al respecte. El PSC està convençut que no hi haurà solució estable al problema d’encaix entre Catalunya i la resta d’Espanya sense que els catalans es puguin pronunciar sobre el seu futur en un referèndum o consulta. Nosaltres volem la consulta. Tant és així que ja hem anunciat el nostre vot favorable a la llei de consultes si s’atenen mínimament els nostres requeriments, que no faran sinó millorar-la, i si rep l’aval del Consell de Garanties Estatutàries.

Però ens veiem obligats a proclamar amb idèntica claredat que la llei de consultes populars no referendàries que el Parlament aprovarà al setembre, no pot emparar una consulta que plantegi la pregunta acordada entre CiU, ERC, ICV-EUiA i la CUP. En primer lloc, perquè una llei de consultes populars no referendàries no pot servir per formular una pregunta pròpia d’un referèndum. En segon lloc, perquè la pregunta acordada no s’ajusta als estàndards de qualitat democràtica fixats per les institucions europees i internacionals: la primera pregunta no és clara, a la segona pregunta només poden respondre una part dels ciutadans, i els promotors no s’han posat encara d’acord en com comptabilitzar els resultats. Un nyap descomunal. En tercer lloc, perquè si el Tribunal Constitucional és fidel a la seva doctrina, sabem que la convocatòria d’una consulta amb aquesta pregunta serà immediatament suspesa. I no tindrem consulta. I nosaltres volem consulta.

Si jo fos president, el primer que faria és convocar una consulta que proporcionés un mandat clar i potent per negociar. Amb una pregunta del tipus: Vol que el govern de Catalunya negociï amb les institucions de l’Estat un acord que garanteixi el reconeixement del caràcter nacional de Catalunya, un pacte fiscal solidari, i el blindatge de les competències en llengua i cultura? Amb el suport obtingut, que crec que seria molt majoritari, tocaria negociar i, finalment, el resultat de la negociació hauria de ser sotmès novament al referèndum o consulta de la ciutadania.

No vull allargar-me més sobre això. Ja saben què penso. Ho he escrit recentment en un article publicat a La Vanguardia. Saben que la proposta dels socialistes catalans és treballar per a un nou acord amb la resta de pobles d’Espanya, que per a nosaltres passa per una reforma constitucional que faci d’Espanya un Estat federal plurinacional. Una reforma que, lògicament, hauria de ser referendada a les urnes. Cal agrair a Pere Navarro i Alfredo Pérez Rubalcaba el seu esforç i el seu encert com a impulsors d’aquesta proposta.

Però pel camí que anem, no hi haurà consulta el 9 de novembre. Hi haurà unes eleccions, quan sigui. Però no una consulta. I això frustrarà per molt de temps una part significativa de la societat catalana. No hi pot haver consulta si no és legal i acordada. I per a l’acord cal una negociació que desgraciadament no s’està produint.

Segueixo amb el calendari: preparació de les eleccions municipals. Després, primàries obertes a la ciutadania per elegir el candidat o candidata a la presidència de la Generalitat. I, finalment, a finals del 2015, Congrés del PSC. Per revisar-ho tot.

Però del que més voldria parlar-vos avui és de la meva preocupació fonamental: les desigualtats creixents i la situació socioeconòmica del nostre país.

La meva gran preocupació: la desigualtat i la situació socioeconòmica de Catalunya

Vull parlar del que més em preocupa com a socialista i com a català: l’enorme augment de les desigualtats i la preocupant situació socioeconòmica de Catalunya.

Pel que fa a l’àmbit social, totes les dades indiquen des de fa temps que la vida dels catalans i les catalanes ha empitjorat significativament des de fa uns anys, les dades ens diuen que les desigualtats, l’atur i la pobresa han crescut molt a casa nostra.

Pel que fa a les dades d’ocupació, cal recordar que, malgrat una lleu millora de les xifres, hi ha 570.214 persones en atur a Catalunya.

Si parlem de pobresa, convé llegir l’Informe Social 2013 sobre Atur, pobresa i desigualtat a Catalunya que va publicar la Fundació Rafael Campalans. Les dades que se’n desprenen són esgarrifoses.

Pel període 2006-2011, i tenint en compte les variables de la Comissió Europea, veiem com a Catalunya hi ha hagut un notable increment, del 7.5% al 21.6%, de la privació material, que és la que impedeix a les persones participar en la societat en què viuen.

A més, la privació material severa ha augmentat del 2.9% al 8.2%, i afecta especialment dos sectors de la població: els que abans de la crisi ja vivien en una situació de pobresa, i els que fins al 2008 eren considerades classe mitjana i que s’han empobrit –els anomenats “nous pobres”-.

Els principals motius són la desocupació i els deutes per habitatge. A això cal sumar que al 2011 el 12.7% de la població catalana manifestava dificultats per mantenir l’habitatge a un temperatura adient, l’anomenada “pobresa energètica” que cada dia és més preocupant no només a casa nostra sinó a molts països del nostre entorn.

Aquestes dades ens porten a afirmar una trista i cruel realitat: el 20.4% dels catalans viu sota el llindar de la pobresa. I aquest percentatge augmenta fins al 26% pels menors de 16 anys, i fins al 25% pels majors de 65 anys que, a més, en molts casos, sustenten membres d’altres generacions mitjançant les seves pensions. El cas de la pobresa en les famílies nombroses (47%) i monoparentals (46%) és encara més dramàtic.

Tot això està passant a casa nostra.

Però totes aquestes dades no es donen per casualitat, sinó que són fruit de determinades polítiques, inspirades per una ideologia determinada.

Per posar un exemple, en un moment en què la prioritat del país hauria de ser la reactivació econòmica i la lluita contra l’atur, el Govern de CIU ha reduït el pressupost del Departament d’Empresa i Ocupació del 2012 al 2014 en un 30%!

Pel que fa al pressupost del Departament de Benestar Social, per al 2014 és de 1.630 milions d’euros, un 16% menys en relació al del 2010, darrer any del Govern d’Entesa.Així, veiem com des del 2012 els programes de suport a les famílies s’han retallat un 70%, els d’ajuda a les persones amb discapacitat un 50%, i el de la dependència un 10%. Les places a residències i centres de dia per a gent gran amb major dependència s’han encarit uns 200 euros al mes.

I, malgrat que el Síndic de Greuges ha informat que a Catalunya hi ha més de 250.000 infants en situació de pobresa, el Govern de CiU va reduir la partida pressupostària destinada a les beques menjador pel curs 2012/13. Així, només 63.650 alumnes disposaven d’ajuts de menjador escolar. Això no pot ser!

Aquestes dades ens demostren que estem davant d’una situació de veritable emergència nacional. No podem tolerar tanta desigualtat.

Si parlem d’economia, avui ja tenim la certesa que la gestió de la crisi a Europa ha estat equivocada i ha provocat greus conseqüències econòmiques i socials. La política econòmica de l’austeritat a ultrança comporta més destrucció d’ocupació i menys demanda interna i, per tant, una feblesa econòmica que allunya encara més la consecució de l’objectiu de reducció del dèficit públic. El portaveu del grup socialista Maurici Lucena ens en parlaria amb major coneixement de causa.

L’austeritat en la despesa per si sola, sense mesures d’acompanyament que incentivin l’activitat en un context d’un país amb forts desequilibris macroeconòmics, que no disposa d’una política monetària pròpia i que té un frau fiscal equivalent al 20% del PIB (40.000M€ a Catalunya/200.000 M€ a Espanya), condueix a un formidable retrocés econòmic i social. I qui se’n salva? Només les persones amb elevats nivells de renda i de riquesa i les grans empreses.

La nostra obsessió és, precisament, posar l’economia al servei de les persones. I no romandre quiets i impotents mentre l’economia desregulada trinxa les possibilitats de felicitat i emancipació de tanta i tanta gent.

Les meves propostes

Vull fixar quatre objectius que considero imprescindibles per millorar la qualitat de vida dels catalans i catalanes.

  1. Situar l’ocupació com a centre de les nostres polítiques:

L’objectiu fonamental dels socialistes catalans és la creació d’ocupació.

Les condicions necessàries per crear ocupació són: (1) la recuperació de l’accés al crèdit per finançar inversions productives i el consum i la inversió de les famílies; i (2) corregir les desencertades polítiques d’austeritat, recuperant les condicions salarials i laborals i els drets socials.

A més, convindria que el Govern de la Generalitat de Catalunya:

-          Instrumentés una política industrial i una política de R+D+i potents, orientades tant a nous sectors (biotecnologia i biomedicina, cultura i audiovisual) com a sectors madurs però competitius com l’agroalimentari o l’automòbil. En aquest sentit, vull expressar la meva decepció pel Pla Industrial presentat pel president Mas el passat divendres, que és una simple declaració de bones intencions que no va acompanyada de la imprescindible dotació pressupostària.

-          Potenciés energies alternatives als combustibles d’origen fòssil, creés parcs d’energia i vinculés inversions “urbanes” a les energies sostenibles.

-          Apostés i invertís decididament per nous nínxols d’avantguarda tecnològica com la biomedicina i els desenvolupaments tecnològics associats a les smart cities.

No obstant, és evident que passaran alguns anys fins que siguem capaços de recuperar nivells d’atur com els que teníem abans de la crisi. Durant aquest temps, les prioritats del Govern en l’àmbit laboral haurien de ser:

o   El combat de l’atur de llarga durada. El que afecta a persones majors de 45 anys, a dones, a joves sense estudis i a persones amb discapacitat.

o   Els joves sense feina. Cal destinar recursos addicionals als europeus perquè el Pla de Garantia Juvenil (treball o formació en 4 mesos) sigui una realitat i no només bones paraules.

  1. Renovar l’Estat del benestar:

Els socialistes vàrem contribuir a definir, construir i adaptar l’Estat del Benestar a les circumstàncies que hem anat vivint. I ara volem transformar-lo.Ara toca reconstruir-lo, però preservant-ne els fonaments: una fiscalitat justa, una despesa pública fortament distributiva i la igualtat d’oportunitats.

Un Estat de Benestar renovat i adequat a la nova realitat, on els seus quatre pilars (educació, salut, pensions i dependència) siguin models de qualitat i d’equitat. En el cas de la Salut, per exemple, cal lluitar per reduir les llistes d’espera que han augmentat els darrers anys.

La defensa de l’Estat de Benestar també passa per revisar alguns dels seus elements organitzatius i funcionals, sense renunciar en cap cas al seu paper redistributiu i de garantia de drets.

  1. Reformes socials per lluitar contra les desigualtats i la pobresa:

Per combatre la situació d’emergència nacional de la qual parlava anteriorment, els socialistes catalans apostem per:

-          Impulsar la Renda Garantida Ciutadana com a dret a la garantia d’ingressos. Aquesta Renda seria una prestació i un itinerari d’inserció sociolaboral, tal i com va explicar la portaveu adjunta del Grup socialista, Eva Granados, en un acte organitzat amb motiu de la Setmana de la Dignitat.

-          I mentre no tinguem aquesta Renda Garantida Ciutadana, que els socialistes reclamem des de fa temps, volem una reforma urgent de la Llei de Renda Mínima d’Inserció. I és que a Catalunya hi ha 272.000 llars en les quals tots els seus membres estan a l’atur; i no ens podem permetre tenir una cobertura de Renda Mínima d’Inserció tan baixa com la que tenim.

  1. Una reforma fiscal potent:

És urgent reequilibrar els comptes públics amb més ingressos i millor despesa a través d’una profunda reforma fiscal. Aquesta reforma hauria de tenir per objectiu desenvolupar un model fiscal més senzill que reparteixi de forma justa les càrregues impositives, perquè veritablement paguin més els que més tenen i que permeti obtenir els ingressos suficients per finançar l’Estat de benestar i un creixement sostenible, en un marc de control racional del dèficit i l’endeutament públics.

Recentment, el Govern del PP ha aprovat un avantprojecte de llei de reforma fiscal, que aplicarà al llarg de 2015 i 2016, i que globalment abaixarà impostos mitjançant la modificació de l’IRPF, l’Impost de Societats, la tributació d’autònoms i l’IVA.

Els socialistes considerem que aquesta reforma fiscal és inadequada per les següents raons:

-          La reforma produirà una baixada de la recaptació pública. Això és negatiu (1) perquè Espanya té actualment uns ingressos públics significativament per sota dels països de l’Àrea Euro. (2) perquè les retallades de la despesa pública des de l’any 2009 han minvat la qualitat i la quantitat dels serveis públics i han reduït la inversió pública, afectant per tant l’Estat del benestar (l’equitat) i el creixement econòmic; i (3) perquè, tal i com ha denunciat la Comissió Europea, la reforma posa en risc el necessari procés de consolidació pressupostària (reducció gradual del dèficit públic), que imposa un 3% de dèficit públic a Espanya per a l’any 2016.

-          El molt inquietant augment de les desigualtats i de la pobresa a Espanya durant els darrers anys aconsella un augment de la tributació a les rendes i als patrimonis més elevats, i aquesta reforma fa justament el contrari.

-          Les classes mitjanes, que han patit molt amb la crisi econòmica, són les menys beneficiades per la reforma fiscal.

-          Per últim, la reforma no planteja un atac frontal al frau fiscal, autèntic forat negre del sistema.

Els socialistes creiem que, en el cas de l’IRPF i de l’Impost de Societats, un plantejament molt més assenyat hagués estat mantenir el nivell de la gran majoria de tipus impositius, (1) eliminant la sobreabundància d’aquells beneficis fiscals (deduccions, exempcions, etc.) que només aprofiten les grans empreses i les persones físiques que disposen de més recursos, i (2) augmentant moderadament els tipus impositius de determinats rendiments del capital.

Addicionalment, per aconseguir reduir l’enorme volum de frau i elusió fiscal, a banda de modificacions legislatives, és imprescindible augmentar els recursos públics destinats a la gestió tributària, que a Espanya representen només el 0,1% del PIB, molt per sota del 0,4% dels països del nostre entorn.

Final

Vull deixar temps per al col·loqui i no sé si ja m’he allargat en excés. I tot això sense parlar d’educació, cultura, qualitat democràtica, sostenibilitat, i de tantes i tantes qüestions rellevants. Ja hi haurà d’altres ocasions per fer-ho.

Crec que Catalunya, Espanya i Europa, tenen futur. Crec que poden proporcionar un marc raonable de felicitat als catalans, espanyols i europeus. Però les coses no cauen del cel. Cal treballar per fer-les realitat.

Ja els he dit que confio també en el futur del PSC. De fet, si no cregués en el PSC potser no seria tan optimista sobre el futur de la nostra societat. Hi ha moltes coses que o les fem nosaltres o no sé qui les farà. Ara mateix no ho sé veure. Estic convençut que Catalunya necessita una esquerra democràtica, reformista, de vocació majoritària i de govern. La que representa el PSC.

Crec que a la societat catalana li convé un PSC fort. Als treballadors i les classes populars els convé un PSC fort. I per tenir un PSC fort, el PSC ha de canviar, la nostra organització ha de canviar, les nostres formes de fer política han de canviar, la nostra relació amb la ciutadania ha de canviar.

Necessitem una organització radicalment democràtica, que afavoreixi la participació i el debat. En el PSC no hi sobra ningú, sinó que hi falta molta gent. Però cal garantir també el respecte al que som i al que decidim democràticament entre tots i totes. Aquests són objectius irrenunciables perquè necessitem més PSC, no menys.

A nosaltres ens toca ser fidels al llegat de Joan Reventós, socialista de cap a peus, catalanista insubornable, federalista i europeista convençut. Ell ens va ensenyar que no hi ha fruits que no vinguin de la terra o del treball. I que el partit cal estimar-lo i mantenir-lo unit. La seva memòria i el seu mestratge hauran d’inspirar-nos.

Moltes gràcies.

La primera via

La primera via
LA VANGUARDIA, 29.06.14

El president Mas té la intenció de convocar una consulta el 9 de novembre, i signarà el decret de convocatòria just després de l’aprovació de la llei de Consultes no Referendàries per part del Parlament. S’ha compromès a sotmetre a la ciutadania el disbarat de doble pregunta subordinada que va ser acordada entre CiU, ERC, ICV-EUiA i la CUP. Utilitzar la llei de Consultes no Referendàries per fer una pregunta pròpia d’un referèndum és un error que comportarà la suspensió de la convocatòria per part del Tribunal Constitucional, sense que es pugui descartar tampoc la impugnació de la mateixa llei.

Els socialistes catalans hem defensat des de sempre que l’única sortida a l’anomalia democràtica causada per la sentència del Tribunal Constitucional que va alterar el text de l’Estatut votat per la ciutadania és que els catalans puguin votar per decidir el futur del nostre autogovern.

El problema és que l’actitud hostil del Govern d’Espanya s’ha vist reforçada pels errors comesos pel Govern català. Insistir a celebrar la consulta el 2014 -quan hauria estat més prudent esperar a les properes eleccions generals-, el fet que el Parlament de Catalunya hagi aprovat una declaració de sobirania i que el Govern hagi fixat de forma unilateral data i pregunta, alimenten una dinàmica de confrontació que no afavoreix, sinó que fa impossible una consulta legal i acordada.

La insistència dels socialistes catalans en una consulta legal i acordada no és un caprici, sinó, senzillament, l’única forma de fer-la possible tal com ha posat de relleu de forma contundent la resolució del Tribunal Constitucional sobre la declaració de sobirania aprovada pel Parlament. El compromís del PSC amb la celebració d’una consulta es concretarà en la votació de la llei de Consultes no Referendàries si, tal com els partits hem acordat, aquesta rep el vistiplau del Consell de Garanties Estatutàries.

Però com ja he apuntat, l’aprovació d’aquesta llei no garanteix per si mateixa la celebració de la consulta. Hi ha cinc possibilitats: un acord entre els dos governs que faci possible la consulta (poc probable), que el Govern d’Espanya s’inhibeixi davant la convocatòria unilateral de la consulta per part del Govern català (poc probable), que el Govern català insisteixi a organitzar una consulta encara que el Tribunal Constitucional hagi suspès la seva convocatòria (cosa que ens situa fora de l’Estat de dret), que alguna organització de la societat civil prengui en les seves mans l’organització de la consulta (cosa que la privaria de tota legitimitat), o que el president de la Generalitat substitueixi la consulta per una convocatòria d’eleccions al Parlament en el moment que ell consideri oportú o li sigui dictat per les circumstàncies.

Ara per ara només sembla raonable la darrera opció, que no satisfà ningú. Per això és incomprensible que el president de la Generalitat sigui incapaç de canviar d’estratègia. Potser espera que el Govern d’Espanya flexibilitzi la seva posició o, fins i tot, que formalitzi una oferta política que justifiqui un canvi de full de ruta. Però jo em pregunto, quin sentit té deixar la iniciativa únicament en mans dels que van combatre l’Estatut, dels que el van recórrer i dels que han desenvolupat una política tan contrària als interessos de Catalunya?

No seria millor fer les coses d’una altra manera? No podríem pensar en una pregunta viable que donés a les institucions catalanes la força imprescindible per negociar? Tampoc no entenc per què s’abandona la perspectiva d’un nou acord que podria consistir en la negociació d’un pacte fiscal solidari, la garantia efectiva de les competències de la Generalitat en matèria de llengua, educació i cultura, i un marc que faciliti la projecció exterior de Catalunya. I tampoc no és sensat menystenir les possibilitats d’una reforma constitucional federal, o la inclusió dels drets històrics recollits en l’article 5 de l’Estatut en una disposició addicional de la Constitució. Totes aquestes iniciatives podrien ser objecte de consulta per donar un mandat a les institucions catalanes, i el resultat de la negociació seria també sotmès al vot de la ciutadania per tal de decidir.

Crec sincerament que l’estratègia del president Mas és errònia i perillosa i, en el millor dels casos, no porta enlloc. Celebrar la consulta i assolir un nou acord només és possible a través del diàleg, la negociació i el pacte. És la via del seny, la via amb què estem compromesos els socialistes catalans. La via per assolir avanços en l’autogovern, en el reconeixement de la nació catalana i en la modernització de l’Estat. La primera via.

El Rei marca el pas

El Rei marca el pas
EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, 4.06.14

Joan Carles I ha decidit abdicar en el Príncep d’Astúries i de Girona, que en quinze dies esdevindrà Felip VI. Crec que el Rei ha pres la decisió correcta. Ell ja no podia seguir desenvolupament en plenitud les seves funcions i el seu darrer servei ha estat precisament el de facilitar el relleu i, amb ell, la profunda renovació de la institució que encarna. Amb aquesta decisió, el Rei assenyala el camí que han d’emprendre el conjunt d’institucions espanyoles, totes elles afectades en graus diversos d’una crisi que requereix de reformes en profunditat. Ho va dir fa mesos Pere Navarro entre l’impostat escàndol d’alguns i la indiferència de no poques persones. Però assenyalava un fet evident: cal renovar el pacte constitucional de 1978.

El Rei Joan Carles va ser proclamat cap de l’Estat el 22 de novembre de 1975, però, pels demòcrates, la veritable proclamació va ser, precisament, l’aprovació en referèndum de la Constitució de 1978, fruit d’un important consens que va obtenir una ratificació amplíssimament majoritària de la ciutadania. Salvant totes les distàncies, crec que Felip VI es trobarà en una situació similar. Només una reforma profunda del conjunt del nostre sistema institucional podrà garantir l’estabilitat de la qual hem gaudit tots plegats durant el regnat del seu pare.

Sóc republicà i crec que l’elecció directa del cap de l’Estat per part de la ciutadania és la forma més racional de culminar l’edifici de l’Estat democràtic. Però també sóc fill del meu temps, i he vist com la monarquia pot constituir un factor d’estabilitat i d’integració que en absolut altera el contingut democràtic del sistema. Joan Carles I va ser un agent actiu en la recuperació de la democràcia en el nostre país, el seu màxim defensor en la negra nit del 23-F, i va demostrar també, de vegades amb més intel·ligència que molts responsables polítics, el reconeixement de l’Espanya plural.

Crec, com deia ahir Javier Cercas, que avui el dilema real al què s’enfronta Espanya no és el de Monarquia o República, sinó el de pitjor o millor democràcia. I per això considero que ara hem d’aprofitar l’oportunitat d’impulsar profundes reformes en el nostre sistema polític. No falten exemples de monarquies federals que haurien d’il·luminar les passes del nou monarca per acompanyar la reforma constitucional federal que els socialistes estem proposant des de fa temps. Fins i tot el nacionalisme basc recupera la seva vella idea confederal de pacte amb la Corona, veient amb claredat que ara és el moment de començar una nova etapa política.

Així com fa 300 anys Felip V va acabar amb les esperances de la Catalunya austriacista, Felip VI té l’oportunitat d’actuar en un sentit ben diferent, acompanyant el procés cap a una veritable Espanya de tots, lloc de trobada de diversos pobles, de les nacions, nacionalitats i regions que hi conviuen, capaces de compartir un projecte federal comú. Felip VI, rei de les Espanyes. ¿Per què no?

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.