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    El mes de setembre de l'any 1977 començava la meva militància política. Aquesta pàgina recull els articles i intervencions públiques que he anat fent al llarg dels anys.
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Entrevista en el diario ABC

Entrevista Miquel Iceta

ABC (09/10/00)

Iva Anguera de Sojo

“Si alguna vez no hemos contado con el PP de Cataluña ha sido un error”

El portavoz del PSC cree que el debate de política general celebrado recientemente en el Parlament no ha cambiado de forma sustancial el escenario político, porque CiU sigue moviéndose en su escaso margen de maniobra. Miquel Iceta apuesta por buscar el consenso entre el sistema de financiación en un debate en el que olvidar al PPC “sería un error”.

– ¿Cómo valora el debate de política general?

En líneas generales ha sido bastante previsible. Pujol continúa en una tesitura en la que lo importante es mantenerse aunque sea de forma precaria, y Pasqual Maragall propone entrar en una etapa de acuerdos más amplios para suplir la debilidad que tiene CiU por haber dejado de ser decisiva en Madrid.

– En el debate se vio que el PSC sigue purgando en Cataluña los años de Gobierno del PSOE.

Las pocas razones que le quedan a Pujol son precisamente las históricas. Desde el punto de vista de un debate parlamentario puede tener una salida, pero desde el punto de vista de los ciudadanos y de la solución de los problemas, relatar episodios vividos o antiguas batallitas no tienen ningún sentido, porque los problemas siguen estando presentes y la solución no se atisba.

– Al margen del Govern, ¿cómo ve la situación de CiU?

Por un lado tienen una gran hipoteca, su pacto con el PP, porque les necesitan pero saben que los populares no les necesitan a ellos y esto ha limitado muchísimo su margen de maniobra. Además tienen un doble problema interno: de un lado la gente que querría romper con el PP para llegar a un acuerdo con ERC, y de otro la cuestión de quién debe suceder a Pujol. Entre la hipoteca política que les supone el pacto con el PP y la división interna, es un partido sin más horizonte que el día a día y no naufragar.

– ¿No cree que la sucesión ya está decidida a favor de Mas?

Sí. CDC y Pujol lo tienen decidido, lo único que les falta es ver cómo hacen aparecer esta decisión como consensuada con Unió.

– Maragall ha advertido en varias ocasiones sobre el peligro de que Convergència se disuelva tras la retirada de Pujol.

Es posible. Hasta ahora Convergència, gracias a Jordi Pujol, podía mantener en su seno posiciones política muy diferentes con un gran oportunismo y capacidad de maniobra. En la medida en que Pujol no esté y CDC se decante hacia una posición u otra perderá este margen de maniobra y sus contradicciones internas serán enormes, hasta el punto de que pueden acabar con ellos.

– Pasqual Maragall no deja de ofrecer un gran pacto por Cataluña, pero no parece que haya voluntad real de sentarse a negociar con CiU.

La voluntad está, lo que pasa es que sólo se podría demostrar si la otra parte tuviera ganas de hablar. Las ofertas de pacto las hacemos con voluntad de alcanzarlos pero es cierto que empiezan mal, porque quien tendría que hacer una oferta inicial es el propio Govern, que es quien tiene la responsabilidad. Cuando desde el propio Govern esta posibilidad no se plantea es muy difícil que la planteada desde la oposición vaya adelante.

– ¿El PPC debe participar en ese gran acuerdo sobre financiación autonómica?

Sí. Cuando el PP de Cataluña hizo su congreso y abrió una nueva etapa política nosotros les dimos la bienvenida. Tenemos gran interés en tener una relación plenamente normalizada con el PPC y por tanto queremos que participe en estas discusiones. Además, es obvio que si el PP de Cataluña se compromete con determinadas cuestiones de política catalana es un argumento de paso de cara a una negociación con el Gobierno. Si alguna vez no hemos contado con ellos ha sido un error; en estos acuerdos ha de participar todo el mundo.

– ¿Qué opina del giro catalanista del PPC?

Han puesto la escenografía de un cambio hacia un mayor catalanismo y esto es bueno. Pero sin olvidar que en política lo que vale no son los gestos y las imágenes sino los hechos. Sería mucho más creíble este giro catalanista del PP con una solución más consensuada a la cuestión de las matrículas.

– ¿Realmente es tan importante la cuestión de las matrículas?

Es importante cuando no se resuelve. Si esta cuestión se hubiera resuelto adoptando un modelo de matrícula como el alemán ya no hablaría de él. En Cataluña hay una percepción muy diferente de los ciudadanos sobre su sentido de pertenencia a España. Hay gente que la vive de forma mucho menos conflictiva y, en cambio, para muchos la única manera de considerarse españoles es hacerlo desde su catalanidad. En las matrículas nos encontramos con un episodio en el que se fuerza a dejar clara la pertenencia a España y en cambio se niega la posibilidad de manifestar la identidad sobre Cataluña.

El nuevo PSOE

– ¿La elección de José Luis Rodríguez Zapatero refuerza la apuesta del PSC por el catalanismo y el modelo federal?

Sí, y en cierta forma casi inesperadamente, porque antes del congreso del PSOE todo el mundo creía que sería un parche para ganar tiempo. En cambio, las resoluciones del congreso han apuntado en muy buenas direcciones en muchos terrenos, no sólo con la elección de Rodríguez Zapatero, sino también en los componentes políticos. Además, el compromiso de Zapatero hacia una evolución federal o hacia la potenciación de los ayuntamientos están muy en sintonía con los planteamientos que desde el PSC siempre hemos hecho.

– ¿Tras estos avances, cree que se entenderán mejor en Madrid propuestas como la Entesa?

Algo más, pero no del todo. Debemos acostumbrarnos a que en el conjunto e España determinadas cuestiones no sean perfectamente entendidas, porque son realidades diferentes. Pero la dirección del PSOE entiende que si queremos un Senado autonómico podamos plantear grupos parlamentarios diferentes en el Senado y que en las comunidades autónomas haya un proceso de suma de las fuerzas progresistas y las conservadoras.

– ¿El PSC ha superado la etapa en que se encontraba rehén de sus postulados catalanistas y a veces iba más allá de lo que buena parte de sus electores entendía?

No creo que fuera así. Siempre hemos defendido una posición respecto a la lengua muy clara. En Cataluña hay que potenciar el catalán, porque es una lengua minoritaria que durante muchos años fue perseguida, y hay que respetar absolutamente una realidad bilingüe. Aquí se hablan el catalán y el castellano, muchos catalanes tienen como lengua materna el castellano, y eso no es ningún problema, al contrario, es un factor de riqueza que no tiene por qué provocar ningún conflicto.

– Con la propuesta de una nueva financiaron local el PP ha recogido una bandera tradicionalmente suya.

Sí, y aunque parezca ingenuo nos alegramos porque el problema no es si una denuncia es de uno u otro partido, sino si se solucionan o no. Durante muchos años nos hemos preocupado sólo por la financiación autonómica, cuando son los ayuntamientos los que tienen mayor presión. En la medida en que la financiación local se mejore, los que saldrán ganando serán los ciudadanos.

– ¿Se resolverá la cuestión de los medios públicos de comunicación?

Es muy difícil, porque todo gobierno tiene la tentación de controlar los medios que dependen de él. En Cataluña hemos hecho algún avance, por lo menos en teoría, con la ley el CAC. Pero ahora tendremos que revisar la regulación de la Corporación Catalana de Ràdio i Televisió. En todo caso, es un debate abierto, y no debemos perder la esperanza de que los medios de comunicación públicos acaben siendo realmente público y no sometidos a criterios partidistas del gobierno de turno, de que la politización y el uso partidista de TV3 y Catalunya Ràdio acaben.

– ¿Pedirán la sustitución del jefe de Informativos de TV3?

Esto no nos corresponde a los partidos, sino al consejo de administración de CCRTV y a su director. No me preocupa el jefe de informativos sino los contenidos de los informativos de TV3, y más aún de Catalunya Ràdio, por su desviación muy favorable hacia el Govern y muy lesivo hacia otras fuerzas.