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    El mes de setembre de l'any 1977 començava la meva militància política. Aquesta pàgina recull els articles i intervencions públiques que he anat fent al llarg dels anys.
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28 de octubre, 20 años después

28 de octubre, 20 años después
2002 (octubre)

Recordamos en estas fechas, y en especial con motivo de la celebración del acto de Vistalegre, la victoria socialista del 28 de octubre de 1982. Afortunadamente no nos dejamos llevar por la nostalgia pues para nosotros siempre es más importante el presente y el futuro que el pasado, por importante y significativo que sea. Recordamos el 28 de octubre de 1982 como una gran fiesta democrática. Más de diez millones de ciudadanos y ciudadanas nos dieron su confianza para sacar al país de una situación bien difícil. las expectativas creadas por la transición se veían empañadas por las tentativas golpistas, la crisis económica -con un paro y una inflación galopantes- y las divisiones internas del centro político liderado por Adolfo Suárez.

En esa situación el PSOE, liderado por Felipe González, basaba su oferta política en la realización efectiva del cambio necesario (“que España funcione”), desde las raíces históricas de la izquierda española y con el aval municipal obtenido tras las elecciones municipales de 1979. Era el PSOE un partido viejo y nuevo a la vez, progresista pero no dogmático, más empeñado en ganar el futuro que en discutir sobre el pasado; un partido renovado y unido, con un programa atractivo, y capaz de recoger lo mejor de la izquierda -entre otras cosas por la necesidad de contar con cuadros preparados de los que el PSOE no iba precisamente sobrado en aquellos momentos-. Cabe destacar también la inteligencia de la dirección del PSOE en el esfuerzo de contar con otras expresiones socialistas como el PSP de Tierno Galván y los partidos socialistas de nacionalidad y región que habían constituido la FPS.

Los socialistas podemos sentirnos orgullosos de la transformación de España que tuvimos la responsabilidad de impulsar. Un proceso no exento de carencias y errores, pero con el balance claramente positivo en términos de democratización, modernización, inserción europea, desarrollo autonómico e impulso de políticas sociales (como la escolarización hasta los 16 años o la universalización de la asistencia sanitaria).

20 años después nos enfrentamos a retos bien distintos, pero no por ello menos importantes. Debemos invertir las tendencias autoritarias, centralistas y antisociales que se están agudizando con la victoria del PP por mayoría absoluta en el año 2000. Debemos poner freno a una política de concentración de medios económicos y de comunicación en manos de los amigos de Aznar. Debemos abrir una nueva etapa política basada en el diálogo y la tolerancia, totalmente opuesta a la descalificación, el insulto y la intolerancia practicada por el Partido Popular. Debemos poner el acento en las políticas sociales que el PP ha congelado y, en algunos casos, ha intentado deshacer. Políticas de empleo, de vivienda, de apoyo a las familias. Debemos desandar el camino de debilitamiento de lo público practicado por el PP.

¡Parece mentira que el PP pretenda hoy levantar la bandera de la seguridad ciudadana cuando durante su mandato se han perdido 6.000 plazas de policía! ¡Parece mentira que el PP pretenda hoy azuzar los problemas causados por el impacto de la inmigración, que han crecido exponencialmente durante su mandato sin que hayan tomado medidas eficaces para afrontar dicha cuestión! Debemos desmontar su palabrería sobre la rebaja de impuestos que ha significado a lo largo de estos años que quienes más tienen pagan mucho menos, y quienes menos tienen acaban pagando lo mismo que pagaban antes pero ahora lo hacen a través de impuestos indirectos y del alza de tarifas de servicios básicos.

Es la arrogancia y la incompetencia de la derecha, junto a los indudables aciertos del nuevo líder del PSOE, los que explican la buena marcha de las encuestas. De todos los y las socialistas depende que las urnas vuelvan a enderezar el rumbo de nuestro país para asegurar un futuro de más libertad y más seguridad, de más prosperidad y mayor justicia social. Ese es el reto del 2003 y del 2004. Municipales, primero. Autonómicas, después. Y, en el 2004, Zapatero a la Moncloa. Esa será la mejor manera de recordar la victoria de 1982.