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Entrevista en La Vanguardia

Entrevista a Miquel Iceta, portavoz parlamentario y dirigente del PSC

“Si perdiéramos la ambición, nos moriríamos”

subtítulos:

El aparato: “Toda organización necesita un aparato. Me temo que son imprescindibles”. Congreso del PSOE: “A estas alturas, tener que volver a explicar quiénes somos me molestó bastante”.

Jaume V. Aroca

La Vanguardia, 24.07.04

Miquel Iceta es el portavoz del PSC. Ése es su cargo orgánico, pero el título no explica su verdadero peso específico en la organización socialista catalana. Buena parte de los argumentos que el PSC vende a la sociedad se cocinan en su despacho. Ex militante de la federación del Baix Llobregat, hoy reintegrado a la de Barcelona, es uno de los urdidores de los últimos éxitos.

–Están en racha. Este será un congreso de lo más plácido.

–Es evidente que en este congreso hay una parte de celebración. Pero tampoco ha de ser autocomplaciente. En adelante los ciudadanos empezarán a exigir resultados, legítimamente. Y luego hay que advertir que lo mejor está por venir, que no hemos llegado al fin, que hay más por hacer. Si perdiéramos la ambición, nos moriríamos.

–Tras el ciclo electoral, ¿qué tareas tiene pendientes el PSC?

–Es evidente que la caída de CiU no ha sido aprovechada por el PSC al menos en su integridad. Pero estoy seguro que esa gente que había visto en CiU el partido de referencia de Catalunya ahora lo verá en nosotros. Hemos de mejorar nuestra implantación territorial. Y nuestra capacidad de representación en determinados sectores, como los jóvenes. En las elecciones generales su apoyo fue muy importante y deberíamos estabilizar esta relación. La gente joven ha de ver que los problemas que a ellos les preocupan a nosotros nos ocupan. Y luego hay otros sectores, los más emprendedores de las ciudades medianas y grandes. La política ha de unir cada vez más palabras y hechos. Lo que uno promete se ha de cumplir y si no, hay que dar explicaciones. En tercer lugar: la izquierda ha de vincular valores y actos. No podemos prescindir de la coherencia.

–¿No cree que debería flexibilizarse la adscripción a los partidos para que sean un instrumento más útil?

–Lo ideal sería que quien se acerca al partido hallara una respuesta y un motivo para implicarse más. Pero no lo conseguimos, al menos totalmente. Los partidos están organizados para personas que quieren tener una dedicación plena.

–Tal vez ayudaría si los aparatos de los partidos fueran más transparentes.

–Toda organización necesita un aparato. Me temo que son imprescindibles.

–Usted tuvo un papel muy destacado en el congreso del PSOE. Zapatero dijo que usted le había convencido de los argumentos del PSC para que Montilla estuviera en la ejecutiva.

–Fue una conversación instructiva para todos. Él me dijo: yo quiero hacer una ejecutiva muy renovada porque quiero formar una nueva generación de dirigentes. Yo le contesté: nosotros, a nuestros dirigentes los formamos en Barcelona. Ya los enviamos con el título. Todavía debe de reír. Yo creo que lo entendió, entendió que el PSC tiene una personalidad propia. No creo que lo convenciera, pero le di argumentos que le sirvieron para tomar una decisión. De todos modos, eso de que a estas alturas de la vida tuviera que volver a explicar quiénes somos, en fin, me molestó bastante.

–¿Aspira a tener alguna responsabilidad en la nueva ejecutiva?

–Yo creo que la respuesta políticamente correcta es que yo estoy a disposición del partido. Pero sí quisiera decirle que yo he estado en la ejecutiva que ha llevado al PSC al punto más alto de su historia y es difícil tener mayor satisfacción. Yo soy portavoz del grupo parlamentario, y a no ser que se decida lo contrario, seguiré. No me sentiré más o menos reconocido si asumo otra responsabilidad. Por supuesto, no le negaré que a mí me haría ilusión seguir en la ejecutiva del PSC, pero también entendería que no fuera así.

–¿Apoya usted a José Zaragoza para la secretaría de organización?

–Él no se ha postulado para ese cargo, pero sí es cierto que cuando nos preguntan quién puede ser secretario de organización, el primer nombre que se nos ocurre a muchos es el suyo. No sé si sólo hay una solución, una posibilidad, o una persona. Desde luego, él cumple muchos de los requisitos para esa figura. Pero déjeme decirle que yo daré apoyo a la propuesta que nos haga el primer secretario. Montilla no ha fallado nunca al PSC. Ni él a mí, ni yo a él. No quisiera condicionarlo.

–¿Qué papel ha de desempeñar Pasqual Maragall en este proceso?

– El papel de Maragall trasciende mucho todo esto. Él ahora es el president de la Generalitat y del partido, queremos que lo siga siendo, pero él sabe que está al servicio de una causa más amplia y ha de ajustar sus posiciones públicas a esto.