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    El mes de setembre de l'any 1977 començava la meva militància política. Aquesta pàgina recull els articles i intervencions públiques que he anat fent al llarg dels anys.
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Imprudent Rajoy

IMPRUDENTE RAJOY
ABC, 16.10.08

Algunas de las declaraciones de Mariano Rajoy en fechas recientes no han sido demasiado afortunadas. Escuchar al líder de la oposición calificar de «coñazo» el desfile con el se conmemora el 12 de octubre no ha sido muy edificante. Independientemente del juicio que le merezca a cada uno la forma en que se celebran las fiestas nacionales, tomar parte en ellas es una obligación para los responsables políticos que, entre otras cosas, deben promover con el ejemplo el respeto a las instituciones.

En el caso de Mariano Rajoy la cosa es aún más notable pues fue precisamente él quien el pasado año llamaba a manifestar «el orgullo de ser españoles» con motivo del 12 de octubre considerando que el Gobierno de España carecía del suficiente fervor patriótico.

Quizá el ambiente de la reunión en la que Rajoy se sinceró no contribuía demasiado a la reflexión y el sosiego pues recordemos que en ella Fraga dijo que no estaría mal que a Felipe González le partieran la cara, mientras Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal llamaban “mentiroso compulsivo” al presidente del Gobierno, que a su vez era acusado por Pío García Escudero de pasar el día maquillándose para interminables sesiones fotográficas mientras el PP hacía propuestas en el Senado para abordar la crisis. Realmente la reunión interparlamentaria celebrada por el PP en La Coruña no pasará a la historia ni por el talante ni por el talento exhibidos.

En todo caso, a mí personalmente me ha preocupado menos lo del coñazo que el intento de Rajoy de descalificar el plan del Gobierno para promover un mayor acceso al crédito por parte de familias y empresas a través de una importante inyección de recursos a las entidades bancarias y del aval del Estado a sus operaciones, diciendo que con dichas medidas «Zapatero ayuda a sus amiguetes». Esa expresión es más propia de vociferante tertuliano radiofónico que de quien dice aspirar a la presidencia del Gobierno de España. ¿Puede alguien pensar seriamente que Gordon Brown, Nicolas Sarkozy o Angela Merkel, por citar sólo a tres líderes europeos, se han puesto de acuerdo en medidas que sólo consisten en «ayudar a sus amiguetes»?. O bien Rajoy no es consciente de la gravedad y la naturaleza de la crisis a la que nos enfrentamos o bien su sectarismo le priva de toda objetividad. Tanto en un caso como en otro es evidente que no está a la altura de las circunstancias. Afortunadamente no lo corresponde a él ni a su partido lidiar con la crisis.

Esta es una crisis del sistema financiero, iniciada en los Estados Unidos, espoleada por la codicia de algunos y que ha llegado demasiado lejos gracias a la escasa regulación de las finanzas internacionales y del poco celo de quienes debían vigilar su correcto funcionamiento. La decisión de líderes como Brown y Zapatero, su determinación en actuar de forma contundente y coordinada a escala europea, han contribuido de forma decisiva a evitar que la crisis financiera acarrease la ruina de la economía real, ésa que debe proporcionar trabajo a las familias y progreso a las empresas. Sería terrible para España que Rajoy no supiese o no quisiese verlo.