• Arxiu personal

    El mes de setembre de l'any 1977 començava la meva militància política. Aquesta pàgina recull els articles i intervencions públiques que he anat fent al llarg dels anys.
  • Correu electrònic

  • Xarxes socials

  • TRADUCTOR

  • Arxius

  • e-books gratuïts

  • La família socialista

La festa de Rajoy

LA FIESTA DE RAJOY

ABC, 15.10.09

Decía el responsable de comunicación del PP, Esteban González Pons el viernes pasado, hablando del caso Gürtel, que la fiesta en Valencia se acababa aquel día a las 4 de la tarde. Espero que no piense dedicarse a la adivinación pues dotes proféticas desde luego no tiene. Ni la fiesta se circunscribe a Valencia ni se acaba con la destitución de Ricardo Costa. Las derivaciones del caso Gürtel han alcanzado tal dimensión y profundidad que mirar hacia otro lado es letal para Mariano Rajoy y para el PP.

Es ya evidente la absoluta falta de autoridad de la dirección del PP. Mariano Rajoy es hoy un líder totalmente desautorizado, con una creciente rebeldía de los barones territoriales, carente de reflejos y sin capacidad de reacción.

Que pretendan limitarse las responsabilidades políticas a Ricardo Costa y que éste haya permanecido hasta ayer en sus funciones de secretario general del PP de Valencia y portavoz en las Cortes Valencianas, muestra la nula autoridad de Rajoy en el seno de su partido. Prefiero pensar que Rajoy quería imponer disciplina y no ha podido hacerlo a su debido tiempo, porque sería mucho peor llegar a la conclusión de que Rajoy ha permitido hasta el último momento la impunidad política y ética de los que ampararon dentro del PP en Valencia, Madrid, Galicia y otras Comunidades las prácticas irregulares del caso Gürtel y a quienes las protagonizaban.

Sea como sea, quien quiere aparecer como una alternativa de gobierno, quien cada miércoles interpela al Presidente desde el primer partido de la oposición, ha de plantearse seriamente si, no teniendo autoridad alguna en su partido, puede aspirar legítimamente a dirigir el gobierno de España.

Hemos tenido recientemente otra muestra del mal que aqueja al PP, que pretendió siempre aparecer como el único partido nacional español, y es hoy un partido de banderías territoriales, como se ha demostrado también en la división de voto en el Congreso de los Diputados sobre el blindaje del cupo vasco.

Si nadie manda ya en el PP, ¿a quién podemos pedir ideas, propuestas, responsabilidades y esfuerzos? Con estos mimbres, Rajoy no puede articular una alternativa seria. Queda, eso sí, como el valedor de aquellos que, desde posiciones de derecha extrema, utilizan los actos del 12 de octubre para silbar al Presidente del Gobierno. Para este sector, Rajoy sí que es un referente, con ellos sí puede seguir la fiesta.

Pero propuestas de medidas para salir de la crisis, ninguna; arrimar el hombro para remar juntos y salir lo antes posible de ella, aún menos; en cambio, utilización de cuanto esté  a su alcance para erosionar al gobierno, toda. De esto último también hemos tenido un ejemplo con el secuestro del atunero vasco Alakrana.

Es de esperar que Rajoy abandone la fiesta, encuentre el rumbo y la autoridad perdida, ponga orden en su partido y lo ponga al servicio de las necesidades del país. Eso sí sería un motivo de alegría.