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    El mes de setembre de l'any 1977 començava la meva militància política. Aquesta pàgina recull els articles i intervencions públiques que he anat fent al llarg dels anys.
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Entrevista a “En construcción”

ENTREVISTA DE GUSTAVO ADOLFO MEDINA EN EL NÚMERO 3 (4º trimestre 2010) DE LA REVISTA “EN CONSTRUCCIÓN” DE LA FUNDACIÓN RAFAEL CAMPALANS

– Señor Iceta, decía Ramón y Cajal que o se tienen muchas ideas o se tienen muchos amigos. A usted, todos estos años en política, ¿qué es lo que más le han dejado?, ¿ideas o amigos?

– La verdad es que ni unas ni otros, mantengo las ideas que me movieron a adquirir un compromiso político en 1977 y no he perdido amigos de entonces, he ganado alguno más.

– Hablando de amigos, la defensa de una Cataluña con identidad nacional propia en el marco de un Estado federal, ¿cuántos amigos tiene en el resto de España?

– Amigos de Facebook muchísimos, compañeros muchos, amigos en sentido estricto cinco o seis.

– ¿Y en Cataluña?, ¿cuántos amigos tiene la idea de una España plural después de conocida la sentencia del Estatut?

– La sentencia ha sido un mazazo para quienes defendemos la idea de una España plural y para quienes nos sentimos herederos del espíritu de la transición y del pacto constitucional. Pero los contratiempos no nos deben hacer cambiar de convicciones.

– Convendrá usted conmigo que, si como afirmaba Corneille, ganar sin riesgo es un triunfo sin gloria, perder con riesgo debe ser una gloriosa derrota. Según estos parámetros, ¿cuánto de gloriosa es la situación que se ha producido tras el pronunciamiento del Tribunal Constitucional?

– No sé ver gloria en la sentencia, espero que la haya en cuanto seamos capaces de restañar las heridas abiertas que jamás se deberían haber producido.

– Hasta dónde hemos perdido la creencia he- mos perdido la razón, sostenía Chesterton. Dígame, ¿en qué piensa usted que creían quienes recusaron el Estatut?

– Creían ganar una batalla política al PSOE y una batalla cultural al recuperar una idea caduca de España.

– Y usted, ¿qué razones se ha dejado en el camino como consecuencia de las creencias perdidas?

– No creo haber dejado razones por el camino, en todo caso no habrá sido por haber perdido creencias, sino por haber cedido a veces al cortoplacismo y al tacticismo.

– Sigamos con las creencias. Aseveraba Nietzsche que él sólo sería capaz de creer en un Dios que supiese bailar. ¿Qué atributo ha de tener el futuro gobierno de Cataluña para que los ciudadanos crean en él?

– Para que los ciudadano confíen en un gobierno es imprescindible que ese gobierno sea creíble, que se le entienda, que lo que piensa, dice y hace mantenga una relación estrecha, que sepa mirar lejos y trabajar cerca, que se preocupe de los problemas y se ocupe en resolverlos, que sea capaz de ponerse en la piel de los que sufren, y sea capaz de explicar que no todo lo puede y que no todo se puede.

– ¿Es usted de esos políticos que hace tiempo dejaron de bailar? Si su respuesta es negativa, ¿qué le va más?, ¿el baile suelto o el “agarrao”?

– Nunca bailé mucho, prefería una buena conversación. Tampoco he cambiado en esto.

– Y como bailarín, ¿qué es usted?, ¿discípulo o maestro?

Discípulo más bien distraído y poco disciplinado.

– Por cierto, decía Aristóteles que el verdadero discípulo es el que supera al maestro. ¿A cuántos maestros ha superado usted?, ¿cuántos discípulos le han superado?

– No creo haber superado a mis maestros pero confío en que si algún discípulo tengo me supere ampliamente.

– ¿En cuál de sus despachos colgaría la siguiente frase de Pessoa: “No hagas hoy lo que puedas dejar de hacer mañana”?, ¿en su despacho del Parlament o en su despacho del Partido?

– Prefiero la frase “No olvides nunca que los problemas pueden esperar pero la gente que los padece no”.

– Y puestos a colgar carteles, ¿qué texto rezaría en el que ilustrase su medio siglo de barcelonés en ejercicio?

– “Hizo cuanto pudo y lo disfrutó un montón”.

– Más frases. Según Eugene O’Neill, esperar que los otros juzguen con sentido común es una prueba del que nos falta a nosotros. Sea sincero, ¿alguna vez esperó una sentencia favorable a la constitucionalidad del Estatut?

– Sí. Nunca me resigné a que el Tribunal Constitucional no estuviera a la altura de su misión integradora y renunciando a ser una instancia legislativa se preocupase sobre todo de mantener intacto el espíritu con el que fue redactada la Constitución de 1978.

– Opina Anatole France que el cristianismo ha hecho mucho por el amor convirtiéndolo en pecado. ¿Qué es lo que ha hecho el Tribunal Constitucional por Cataluña con su pronunciamiento?

– Nada bueno, me temo.

– ¿Deja este pronunciamiento como única vía para asegurar que España siga siendo un proyecto común el federalismo?

– Sí, no puede haber proyecto compartido si no se basa en el respeto. Pero la sentencia quizá ha debilitado las convicciones de algunos federalistas catalanes.

– Termino. Crisis de los cincuenta, sentencia del Estatut, elecciones en noviembre, esta entrevista… ¿No cree que es demasiado para un mismo año?

– No es poco, pero no creo llevarlo mal…