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    El mes de setembre de l'any 1977 començava la meva militància política. Aquesta pàgina recull els articles i intervencions públiques que he anat fent al llarg dels anys.
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Reforma constitucional per a un Estat federal

REFORMA CONSTITUCIONAL PARA UN ESTADO FEDERAL
EL SIGLO, 1.10.12

En un artículo publicado a mediados de julio en esta misma revista con motivo del segundo aniversario de la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía de Catalunya, afirmaba la vigencia del ideal federal. Después de la gran manifestación independentista celebrada con motivo de la Diada Nacional de Catalunya y del desencuentro irresponsable de los presidentes Mas y Rajoy sobre el pacto fiscal, se debe formular urgentemente una propuesta federal.

La manifestación del 11-S ha recogido el malestar acumulado tras la Sentencia, que fue vista como un portazo a las aspiraciones de mayor autogobierno y una financiación más justa. Un malestar que se ha visto agravado por los sucesivos incumplimientos del acuerdo de financiación del 2009 por parte del Gobierno de España, la atribución a las Comunidades Autónomas de la máxima responsabilidad en el crecimiento del déficit público, la negativa a crear hispabonos mientras se exigen eurobonos a la Eurozona, la negativa a trasladar a las CC.AA. un mayor margen temporal para alcanzar los objetivos de déficit que se ha conseguido para el Estado, y la percepción de que Catalunya sigue siendo perjudicada por la nueva financiación, pues pierde posiciones en la clasificación de las CC.AA. en función de sus respectivos ingresos disponibles per cápita una vez aplicados los mecanismos de solidaridad y nivelación. Todo ello envuelto en un aire de desprecio a las instituciones catalanas y de falta de respeto a cuestiones sensibles relacionadas con nuestra lengua y cultura.

En definitiva, la manifestación ha sido la máxima expresión del desafecto del que ya advirtieron los presidentes Maragall y Montilla, y que muchos se empeñaron en minimizar entonces. PP y CiU, que se han puesto de acuerdo en todo, no han encontrado manera de resolver, ni siquiera de abordar, este malestar de fondo. Probablemente porque los nacionalistas de uno y otro lado viven del conflicto, y prefieren aprovecharse de los problemas a resolverlos.

Pero llegados hasta este punto hay que afrontar la realidad: así no podemos seguir, necesitamos un encaje federal de Catalunya con el resto de España en un horizonte que amplíe el autogobierno, mejore la financiación en el sentido del pacto fiscal propuesto por el PSC (que no es un concierto económico) y asegure el respeto a la realidad plurinacional, pluricultural y plurilingüística del Estado, rechazando de plano propuestas unilaterales que vulneren la legalidad, pero combatiendo también todo inmovilismo. Negociación, pacto y decisión ciudadana libre son los elementos que tienen que definir nuestra propuesta.

Debemos plantearnos una reforma de la Constitución que culmine la transformación federal del Estado, que consiga que Catalunya se sienta cómoda en él, tan cómoda como el Estado Libre de Baviera se encuentra en la República Federal Alemana, combinando técnicas federales que se ajusten a la asimetría ya presente en el Estado de las Autonomías con técnicas bilaterales que den solución a problemas concretos.

El president Mas ha aprovechado la negativa del presidente Rajoy a abordar una revisión en profundidad del sistema de financiación para convocar unas elecciones anticipadas pretendiendo que sean plebiscitarias equiparándolas a un proceso de autodeterminación. Pretende así rehuir sus responsabilidades de gobierno en un difícil momento económico, y evita dar cuenta de su gestión que deja una Catalunya con más paro, más recortes y más deuda que la que se encontró cuando llegó al poder. Quiere también que se olvide que, habiéndolo acordado todo con el PP, no ha resuelto lo que hoy considera el problema fundamental: ni se han restañado las heridas causadas por la Sentencia ni se ha aprovechado el potencial de autogobierno contenido en el nuevo Estatuto.

En cualquier caso, los partidos deberemos presentarnos a esas elecciones con programas claros y compromisos concretos. Habrá quien defienda que no haya cambios, habrá quien defienda que Catalunya y España deben separarse, y quienes queremos renovar el pacto constitucional y estatutario para construir un Estado federal en el que Catalunya encuentre adecuado encaje. Hay que desenmascarar el intento de CiU de disimular sus verdaderas intenciones. O se quiere profundizar en el camino de convivencia de los pueblos de España o se quiere romper. O se avanza sin romper, o se quiere romper para poder avanzar. Los socialistas estamos en lo primero y CiU deberá explicar de una vez por todas si defiende de verdad lo segundo.