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    El mes de setembre de l'any 1977 començava la meva militància política. Aquesta pàgina recull els articles i intervencions públiques que he anat fent al llarg dels anys.
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El debat socialista

El debate socialista
EL SIGLO, 4.11.13

Los próximos 8, 9 y 10 de noviembre el PSOE celebra en Madrid su Conferencia Política, orientada a renovar el proyecto político de los socialistas, ofrecer una alternativa de gobierno a la ciudadanía, y adaptar nuestros planteamientos a las nuevas demandas sociales. Tras ocho meses de intensos debates a través de reuniones y en la red, la Conferencia Política discutirá una Ponencia Marco que ha recogido muchísimas aportaciones en un proceso abierto, transparente, participativo y dinámico.

Las tres grandes prioridades del debate son la recuperación económica y la creación de empleo, la reconstrucción del Estado del Bienestar en peligro por la acción del gobierno del PP, y la recuperación de la Igualdad en claro retroceso en España los últimos dos años.

Para ello, la Conferencia se divide en siete grandes diálogos con la sociedad: 1. El crecimiento y el empleo; 2. La economía y la fiscalidad; 3. La política y los partidos; 4. La igualdad; 5. El Estado del Bienestar; 6. La educación; 7. Europa. En ellos se tratarán las principales propuestas que hemos de presentar a la ciudadanía.

El reto de renovación que nos planteamos es de gran envergadura pues se trata de recomponer los equilibrios rotos en dos grandes cuestiones: el equilibrio entre capital y trabajo y el equilibrio entre soberanías estatales e integración europea.

Esos equilibrios rotos son los que han señalado la necesidad de renovar profundamente nuestro proyecto. La socialdemocracia, lejano ya su período dorado 1945-1975, tambaleante tras la ofensiva neoliberal de los años 80 y 90 del siglo pasado, y desconcertada ante la globalización de los mercados financieros, la deslocalización industrial y la emergencia de los antes llamados países en vías de desarrollo, tiene que demostrar, una vez más, que sus valores ampliamente compartidos se traducen en proyectos políticos viables con apoyo mayoritario. Se trata de levantar la bandera de la libertad, la igualdad y la solidaridad, de recuperar la defensa de lo común, de defender la necesidad de una fiscalidad progresiva, justa, potente, capaz de sostener los mecanismos de protección social y la actuación pública en la regulación de los mercados y de impulso a la recuperación económica, capaz de luchar contra el fraude en toda su extensión. Se trata en definitiva de defender una sociedad justa compatible con la existencia de mercados eficientes, recuperando el pacto social entre capital y trabajo que promueva al mismo tiempo progreso y equidad.

La semilla de la desregulación y la desfiscalización plantada por Thatcher y Reagan ha fructificado en un capitalismo salvaje que pisotea derechos saltándose fronteras y haciendo del mundo un escenario despiadado en el que sólo sobreviven los más fuertes a costa de explotar a quienes poco o nada tienen. Frente a la globalización neoliberal, sólo un proyecto europeo que recupere el empuje vigoroso de sus fundadores y de los estadistas que veían en Europa la oportunidad de ganar la batalla del futuro, podrá esgrimir con eficacia un modelo social que no se rinde a las exigencias de los mercados, que no renuncia a defender los derechos ciudadanos y la cohesión social, que no sacrifica sus ideales en el altar de una competitividad entendida como una desenfrenada carrera hacia salarios de miseria e ínfimos niveles de protección social. Si Europa no culmina el proceso de integración política, de coordinación de políticas económicas y fiscales, de unión bancaria, de mutualización de las deudas nacionales, con un Banco Central capaz de actuar como la Reserva Federal estadounidense, con instrumentos presupuestarios potentes para la corrección de desequilibrios y desigualdades y para el impulso al crecimiento y la reindustrialización, no podrá volver a ser referencia mundial de progreso y justicia social.

Éstos son los tremendos retos a los que nos enfrentamos. Las elecciones europeas de mayo de 2014 serán el primer test electoral al que nos someteremos, después de la renovación de nuestro compromiso. Lo haremos con un compromiso firme con Europa, y con la presentación de un candidato único para todos los socialistas europeos. Sólo una nueva correlación de fuerzas en el Parlamento Europeo, que plante cara a la hegemonía conservadora puede cambiar el rumbo y dirigir Europa hacia donde la necesitan los ciudadanos.