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    El mes de setembre de l'any 1977 començava la meva militància política. Aquesta pàgina recull els articles i intervencions públiques que he anat fent al llarg dels anys.
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Mas ya está nervioso

Mas ya está nervioso
Expansión (05/07/06)

El PSC aún no ha decidido quien será su candidato a la Presidencia de la Generalitat, ya que aunque la Comisión Ejecutiva del Partido ha propuesto la candidatura de José Montilla, la decisión será tomada el próximo sábado día 15 en el Consell Nacional que celebraremos en Tarragona.

Todo indica que será el Primer Secretario de nuestro Partido quien asumirá la candidatura y por tanto la responsabilidad de dirigir el nuevo ciclo que se abre con la aprobación de un nuevo Estatuto de Autonomía y que debe impulsar un esfuerzo para situar a Cataluña en el grupo de cabeza de los países europeos en cuanto a progreso económico y cohesión social.

Mientras los socialistas preparamos con confianza e ilusión la candidatura de Montilla y las elecciones, Artur Mas no oculta el nerviosismo que le produce poniéndose en evidencia al proferir acusaciones cuanto menos curiosas por venir de quien vienen. El líder de la oposición en Cataluña ha decidido que José Montilla debe dimitir de Ministro de Industria acusándole de utilización improcedente de su cargo en la carrera electoral. Como es obvio Montilla ya ha contestado que sólo corresponde tomar esa decisión cuando las elecciones estén convocadas, y muestra su asombro por el hecho de que esa exigencia proviene de quien fue nombrado Conseller en Cap por Jordi Pujol como trampolín para su candidatura a la Presidencia de la Generalitat, cargo del que por cierto no dimitió cuando las elecciones fueron convocadas sino que mantuvo hasta que tomó posesión el nuevo gobierno. Para favorecer a Mas, el Gobierno de Cataluña se convirtió durante más de dos años en una multimillonaria oficina electoral.

Por tanto, la acusación de Mas no puede sino venir a demostrar que se siente incómodo enfrentándose a un candidato nuevo, sólido y de eficacia probada, precisamente todo aquello que el líder de CiU tiene que demostrar aún, pues hasta ahora sólo ha probado tener buenos padrinos, lo contrario de José Montilla cuyos éxitos han sido ganados a pulso y con mucho esfuerzo.

En definitiva, Mas se las prometía muy felices, ya le ocurrió en noviembre de 2003, y cada vez ve más lejos la posibilidad de ser Presidente de la Generalitat. Su única esperanza de cara a las elecciones del próximo otoño es sumar la mayoría suficiente con el Partido Popular. Como ha hecho CiU siempre que ha podido. Del mismo modo en que votó por dos veces consecutivas a Aznar como Presidente del Gobierno de España. Esperemos que una gran victoria del socialismo catalán evite que de nuevo se constituya un gobierno de centroderecha en Catalunya. Con 23 años seguidos tuvimos suficiente; parece de justicia que estén en la oposición al menos más de una legislatura.

Miquel Iceta Llorens
Viceprimer Secretario y Portavoz del PSC

Política no es sinónimo de bronca

Política no es sinónimo de bronca
Expansión (09/05/06)

Para alejarme ni siquiera unos instantes de las actuales turbulencias por las que atraviesa la política catalana, evito limitar mis comentarios políticos a la cuestión del nuevo Estatuto de Cataluña y al grave error cometido por ERC al decidirse por un NO que, de triunfar, supondría un grave perjuicio para el autogobierno de Cataluña. Afortunadamente, me proporcionan elementos de reflexión noticias como la de la firma de un pacto social entre gobierno, sindicatos y patronal para la reforma y mejora del mercado laboral.

Antes de entrar a comentar algunos de los principales e importantes aspectos de dicho pacto quiero, con carácter previo, hacer tres reflexiones:

La primera es que, como ya ha quedado demostrado en reiteradas ocasiones, el ruido constante que provoca la táctica opositora del Partido Popular, es incapaz de ocultar o oscurecer los avances que suponen las políticas que desarrolla el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al servicio de los ciudadanos, precisamente porque éste ha decidido ignorar la provocación y dedicar lo mejor de su esfuerzo a aquello para lo que fue elegido por los ciudadanos: resolver problemas reales.

La segunda, esencial para entender estos dos últimos años de gobierno, es que sus acciones están presididas por la voluntad de diálogo y de pacto. Una voluntad que sólo encuentra obstáculos cuando topa con la estrategia del Partido Popular que sólo estriba en oponerse por sistema al gobierno, aunque ello suponga renunciar a participar en políticas cuyo único objetivo es servir a los intereses de los ciudadanos. En esta ocasión, al tratarse de un pacto social, el PP no ha sido obstáculo para alcanzar un acuerdo, a pesar de la lógica dificultad de todo diálogo social. Sólo la voluntad de todas las partes implicadas y la tenacidad del ministro Caldera lo ha hecho posible. Estoy convencido de que el empecinamiento del PP en oponerse a todo por principio, le va a encadenar a la dura oposición por mucho tiempo.

Tercero, y por hacer un poco de memoria, la comparación entre esta reforma laboral y similares empeños del Partido Popular es otro de los indicadores que marcan la diferencia. ¿O es qué nadie se acuerda de los “decretazos” del gobierno Aznar en materia socioeconómica?

Es de justicia decir que estamos ante una reforma que pone al día y actualiza el mercado laboral y su sistema de contratación a las necesidades del siglo XXI. Un acuerdo que tiene como principal objetivo el de reducir la temporalidad laboral consolidando el trabajo estable como elemento esencial, sin que ello suponga ineficiencia del mercado, sino estabilidad de las plantillas, sin que ello perjudique a nadie sino que beneficie al conjunto de los actores implicados. Todos coincidimos en que un exceso de temporalidad laboral, sobre todo para los jóvenes, es el principal problema que tiene hoy en día el mercado de trabajo.

La mejora del contrato de inserción, del de formación, la regulación adecuada de la cesión ilegal de trabajadores, los incentivos a la contratación indefinida, la reducción de las cotizaciones empresariales, la mejora de la inspección de trabajo, o la ampliación de la protección por desempleo, son algunos de los aspectos que hacen de la reforma un acierto, que merecen una felicitación para los firmantes, y que ponen en evidencia a quienes abominan del pacto como forma de hacer política, a quienes se entristecen de los aciertos del gobierno a pesar de que supongan mejoras para los ciudadanos, y a quienes piensan que política y bronca son sinónimos.

Miquel Iceta i Llorens
Viceprimer secretario y portavoz del PSC

La inflexión de la economía catalana

La inflexión de la economía catalana
Expansión (17/03/06)

Sin caer en triunfalismos, se puede afirmar que los datos macroeconómicos de la economía catalana permiten hablar de una situación realmente satisfactoria.

Empezó la presente legislatura con una situación preocupante. La situación actual es muy diferente, entre otras cosas gracias al trabajo realizado por el Conseller Castells y el Govern de la Generalitat. Se ha recuperado el menor crecimiento respecto a la economía española, se han saneado drásticamente las cuentas de la hacienda pública catalana haciéndola compatible con los objetivos de estabilidad presupuestaria y con la confianza de mercados, empresarios y sindicatos, se han puesto las bases para cambiar el modelo de competitividad a través del Acuerdo Estratégico, el problema de la deslocalización ha sido atajado, se ha mejorado la situación del mercado laboral y los instrumentos e incentivos públicos a la actividad emprendedora, y finalmente, los presupuestos de la Generalitat han supuesto un aumento muy significativo del esfuerzo inversor, apostando claramente por las políticas sociales y por la cohesión social y territorial.

Si hablamos concretamente de alguno de los puntos antes indicados, en estos dos años se han supuesto los dos mejores datos de crecimiento de los últimos 5 años. Por otro lado, el presente crecimiento se ha producido sobre unas bases sólidas. La inversión productiva había caído entre 2001 y 2003 y en estos últimos años se ha recuperado, suponiendo una base fundamental para el crecimiento productivo del país. Indudablemente la mejora de la gestión y el saneamiento de la hacienda catalana ha sido otro de los ejes de esfuerzo prioritario del gobierno, más si cabe teniendo en cuenta el estado de la cuestión en tiempos de gobiernos de CiU.

Cuando este gobierno empezó a caminar los dos principales problemas eran la productividad y la inflación y ha sido el gobierno catalanista y de izquierdas presidido por Pasqual Maragall el que ha puesto las bases para resolverlos, a través del acuerdo estratégico y del impulso de medidas para atajar el problema de la inflación. El Acuerdo estratégico no sólo es un plan del gobierno, sino que supone una verdadera programación concertada con los agentes sociales y económicos.

Por lo que respecta a la deslocalización de empresas, a pesar de seguir siendo una de las principales preocupaciones del gobierno, la situación ha mejorado de forma clara en estos dos años, de hecho, de cada millón de euros de gasto real, la Agencia Catalana de Inversiones atrae 87,7 millones de euros de inversión privada en Catalunya. Finalmente, la elaboración de unos presupuestos basados en la contención del gasto corriente, que se había disparado en anteriores ejercicios, y el aumento del esfuerzo inversor, haciendo hincapié en las políticas sociales, son los méritos de los dos ambiciosos y rigurosos presupuestos que se han aprobado por el Govern de Pasqual Maragall.

En definitiva, con este gobierno, Catalunya sale ganando.

Buena salud económica y manipulación de la OPA

Buena salud económica y manipulación de la OPA
Expansión (02/03/06)

Hace dos años que los gobiernos liderados por Zapatero y Maragall tomaron las riendas de los gobiernos español y catalán. No faltaron desde la oposición a uno y otro, voces que auguraban catástrofes inmediatas y de todo orden, particularmente sobre las perspectivas socio-económicas del país, a partir de la convicción de la supuesta incapacidad de los socialistas para aprovechar la buena salud de la situación económica heredada y mejorar la eficiencia del sistema.

La realidad es que la economía española y catalana se han visto fortalecidas por la gestión impulsada por los gobiernos socialistas, y no sólo han mantenido el anterior ritmo de crecimiento, si no que han mejorado sus perspectivas a corto y medio plazo. El ejercicio 2005 se ha cerrado con un crecimiento económico del 3,5% en España y del 3,4% en Cataluña; un crecimiento superior al de los Estados Unidos de América y el doble de la UE. Las tasas de paro en España (8,7%) han descendido por debajo de la media de la UE por primera vez desde nuestra integración en 1986. En el caso de Cataluña, el nivel de paro (6,6%) se sitúa en lo que técnicamente se considera plena ocupación.

Sin caer en un error de autosatisfacción, parece claro que nuestra economía goza de buena salud. Los riesgos de deslocalización y fuga de inversión extranjera que la oposición en Cataluña consideraba inevitables, no se han producido. Por su parte los populares sólo han encontrado en la OPA (Oferta Pública de Adquisición) de Gas Natural a Endesa argumentos para criticar la política económica del gobierno español.

El actual gobierno, a diferencia del anterior, ni se opuso ni favoreció la OPA de Gas Natural, sólo ha velado para que ésta cumpliese con los requisitos que las autoridades reguladoras exigen a este tipo de operaciones para garantizar su transparencia y seguridad y que pretenden asegurar la existencia de mercados competitivos que no erosionen los intereses generales del país, ni de los consumidores en particular.

El Partido Popular y algunos medios de comunicación han querido ver en la OPA de Gas Natural una supuesta cesión del gobierno español a intereses catalanes para facilitar el éxito de la tramitación estatutaria, y han afirmado hasta la saciedad que iba a perjudicar a los consumidores y que sólo respondía a las aspiraciones nacionalistas de una clase política catalana insolidaria. El gobierno cumplió estrictamente con su obligación de respetar la normativa europea y de imponer las condiciones necesarias a Gas Natural para evitar situaciones perjudiciales para el conjunto de los ciudadanos. Y entonces llegó la oferta de E.on. De pronto la derecha española dejó de ver riesgos monopolísticos y el gigante alemán ya no suponía ningún riesgo para el interés de los consumidores españoles y europeos.

La OPA debe respetar los intereses de los propietarios, el de los consumidores y los intereses generales del país. El gobierno no hace más que garantizar todos y cada uno de estos intereses haciéndolos compatibles, el desenlace de la operación dependerá del comportamiento del mercado. Sólo falta encontrar una explicación razonable al cambio de actitud del PP. ¿Por qué no una empresa catalana? ¿Por qué sí el gigante alemán, protegido por su gobierno contra operaciones similares? ¿No han llevado demasiado lejos la defensa del amigo de Aznar? Creo que es algo más que una muestra más de incoherencia y sectarismo. ¿Qué secretos guardan los gestores de ENDESA nombrados a dedo por el PP? ¿Qué favores se les deben? Tarde o temprano sabremos la verdad y con ella quedará aún más en evidencia quienes defienden el interés público y quienes sólo se mueven en defensa de espúreos intereses privados.

Miquel Iceta Llorens
Viceprimer Secretario y Portavoz del PSC

El éxito de la lógica federal

El éxito de la lógica federal
Expansión (06/02/06)

Todos sabíamos que la financiación era la clave del Estatuto. Del mismo modo que todos sabíamos que era motivo de gran controversia y no poca demagogia de uno u otro signo. Se habían dicho muchas barbaridades al respecto, desde que la propuesta que se hacía por parte del gobierno de Cataluña rompía la solidaridad y por tanto el Estado, hasta que el modelo correcto y el mínimo exigible era un concierto económico similar al vasco. Pues bien, como en otras cuestiones relativas al debate estatutario (¿Quién recuerda hoy que recoger el derecho de autodeterminación era imprescindible? ¿O que los derechos históricos blindarían nuestra financiación desde un punto de vista estrictamente bilateral al margen de la LOFCA?), finalmente se ha impuesto la lógica, el sentido común y la filosofía que en todo momento hemos defendido los socialistas. No se ha aprobado un modelo similar al concierto como demandaba CiU, y tampoco se ha acordado un modelo inconstitucional como decía y por desgracia sigue diciendo el Partido Popular, sino un sistema federal, solidario, transparente, justo para Cataluña y generalizable a todas las Comunidades Autónomas.

Sorprende la actitud de ERC, que considera inaceptable el acuerdo alcanzado, cuando en realidad éste se fundamenta en los puntos que había presentado el Govern de la Generalitat en primavera del año pasado a propuesta de los Consellers Castells, Huguet y Saura, inspirándose en el compromiso recogido en el Pacto del Tinell. Una propuesta que, por cierto, debe haber servido de plantilla al acuerdo final alcanzado por Artur Mas y el Presidente Zapatero. Los ejes de la propuesta de mayo de 2005 y del acuerdo alcanzado en enero de 2006 son: aumentar la autonomía tributaria de la Generalitat, hacer más justos y transparentes los mecanismos de solidaridad, introducir mecanismos que no desincentiven el esfuerzo fiscal, mejorar los recursos de la Generalitat e incrementar las inversiones del Estado en Cataluña.

Nosotros, los socialistas catalanes, y a través del acuerdo antes citado, el Govern de la Generalitat, no engañamos a nadie, dijimos desde el principio que queríamos un modelo de financiación federal y eso es precisamente lo que se ha conseguido. Por lo tanto, no es un concierto económico como algunos demandaban, y por eso no hay ni cupo ni cuota de retorno. Por eso se contempla el consorcio entre la Agencia Tributaria de Catalunya y la Agencia Estatal de Administración Tributaria. Por eso el modelo es generalizable a todas las Comunidades Autónomas. Lo hemos repetido hasta la saciedad, Cataluña estaba mal financiada y eso comportaba graves problemas de crecimiento económico y competitividad, y había que corregir esa disfunción para poder seguir siendo tan solidarios como sea necesario por tanto tiempo como sea necesario. Esta era la razón profunda de la propuesta y el motivo por el que hoy estamos satisfechos al darle respuesta. Por eso es un buen acuerdo, pues con él gana Cataluña y gana España.

El empecinamiento del PP

El empecinamiento del PP
Expansión (25/01/06)

Que el Partido Popular hace ya un tiempo que ha perdido los papeles y la brújula es un hecho, y que algunos veníamos advirtiendo de que esa estrategia acabaría por volverse en su contra también. El ataque constante que ha sufrido el Govern de Catalunya y el Gobierno de España a colación de la tramitación del nuevo Estatuto de Autonomía, no hace sino corroborar lo dicho anteriormente. Es evidente que la inventiva del PP combinada con su mala saña suele convertirse en una mentira tras otra.

La producción de calumnias, falsedades, insultos, amenazas y faltas de respeto ha sido una tónica dominante durante este proceso, y creo que es ahora, cuando parece seguro que habrá Estatuto sin que se rompa nada, cuando debemos recordar algunos de los argumentos utilizados por el Partido Popular. Del nuevo Estatuto se ha dicho de todo, desde que iba a romper España, la Seguridad Social, el poder judicial o el propio PSOE, pasando por que era una reforma encubierta de la Constitución o que era un proceso tutelado por la banda terrorista ETA, hasta que el texto era inconstitucional desde la primera a la última letra. Pues bien, no. No es inconstitucional, no va a romper España, ni la caja de la Seguridad Social, ni el poder judicial, ni el PSOE no es una reforma encubierta de la Constitución, y por supuesto, no es un proceso tutelado por ETA. La constatación una a una de las mentiras emitidas, lejos de provocar una reflexión, ha radicalizado aún más los posicionamientos de la derecha española, y ha abierto una profunda crisis entre el PP de Cataluña y la dirección nacional de su partido.

Conocidos los ejes básicos del acuerdo, Josep Piqué realizó unas declaraciones en las que abogaba por matizar la posición del PP al respecto. Sus palabras encontraron la dura réplica de Angel Acebes. Por si fuera poco, Mariano Rajoy llegó a proponer un referéndum en toda España para que los ciudadanos opinasen sobre el Estatuto. Una propuesta, ésta sí, inconstitucional.

Haría bien Mariano Rajoy en escuchar a Josep Piqué. Se ahorraría así algún ridículo y algún disgusto. ¿Cómo sino seguirá sosteniendo que la propuesta surgida del acuerdo es inconstitucional? ¿O es que citar una resolución del Parlament de Cataluña en el preámbulo del Estatuto es inconstitucional? ¿Cómo seguirá sosteniendo que el modelo de financiación acordado rompe la solidaridad? ¿Acaso desconoce el Sr. Rajoy que dicho modelo parte del respeto a la LOFCA, que es generalizable y que garantiza la aportación a los mecanismos de solidaridad y nivelación fijados por el Estado? ¿Acaso desconoce el Sr. Rajoy que la propuesta cuenta ya con el apoyo de las Comunidades Autónomas gobernadas por el PSOE y el deseo irrefrenable de muchas de las Comunidades gobernadas por el PP de que un modelo así se aplique cuanto antes?

Aunque Rajoy no pueda ni atender las razones de Piqué ni librarse del corsé de Acebes, so pena de excomunión radiofónica, no debería cerrarse del todo a la posibilidad de participar de un acuerdo que es bueno para Cataluña y bueno para España.

Miquel Iceta Llorens
Viceprimer Secretario y Portavoz del PSC

Constitución y reforma de los Estatutos

Constitución y reforma de los Estatutos
Expansión (12/12/05)

Que íbamos a vivir una semana convulsa políticamente era algo que se venía intuyendo desde hace tiempo. Algo previsible desde que el Partido Popular no asume por completo su derrota electoral y está dispuesto a lo que haga falta para recuperar el gobierno. Por otro lado, que dicha actitud, sobre todo respecto a temas tan importantes como la Constitución o la reforma de los Estatutos de autonomía, no es positiva para la concordia social y política, es algo en lo que se insiste hasta la saciedad sin hacer mella en los planteamientos de los populares.

Empezaba la semana con una manifestación el pasado día tres en Madrid que bajo la vana pretensión de defender la Constitución, sólo tenía como objetivo el cargar contra el Estatuto de Cataluña y muy especialmente contra José Luís Rodríguez Zapatero. El Partido Popular ha establecido como base de su razonamiento algunas premisas que cabe rebatir por falsas y malintencionadas:

El Partido Popular es la única fuerza política que defiende la Constitución. Parece mentira, a 27 años vista muchos de los que en su momento consideraban un error histórico la Carta Magna y especialmente la inclusión del término “nacionalidades” y el Título VIII, ahora se dedican a dar lecciones de “patriotismo constitucional” a aquellos que sí defendieron el texto con convicción e ilusión desde el primer día.

El proceso de reforma de los Estatutos de autonomía debe ser abortado de inmediato antes de que con él se fragmente España. Lo contrario es lo cierto. Sólo se fragmentará España si se enfrentan a unas Comunidades con otras y eso es precisamente lo que está consiguiendo la estrategia del Partido Popular, enfrentar a los ciudadanos y a las Comunidades con el único objetivo de un pretendido rédito electoral.

El Estatuto de Autonomía de Cataluña es el paso previo a la independencia de Cataluña. Nada más lejos de la realidad, sobre todo si se tiene en cuenta que las fuerzas políticas que dan soporte al texto, incluso las que se reclaman del nacionalismo, soberanismo o independentismo, asumen la Constitución como texto de referencia y las Cortes Generales como espacio adecuado para el acuerdo, y que para la elaboración del texto han seguido escrupulosamente los procedimientos legalmente establecidos y han recogido las recomendaciones de constitucionalidad emitidas por el máximo órgano consultivo de Cataluña, el Consell Consultiu de la Generalitat.

No es el momento de reformar los Estatutos de autonomía, sino de defender la Constitución. Precisamente defender la Constitución es asumir que dentro de ella todo es posible y discutible, incluida su reforma o la de los textos que conforman el bloque de constitucionalidad, en este caso los estatutos de autonomía. Lo que realmente atenta contra la Constitución es negar la capacidad que tienen los Parlamentos autonómicos y los ciudadanos para promover las reformas de los Estatutos, establecidas en los artículos 147.3 (“La reforma de los Estatutos se ajustará al procedimiento que ellos mismos establezcan y requerirá, en cualquier caso, la aprobación de las Cortes Generales por ley orgánica”), 148.2 (“Habiendo transcurrido cinco años, y a través de la reforma de sus Estatutos, las Comunidades Autónomas podrán ampliar sucesivamente –la negrita es mía– sus competencias en el marco establecido por el artículo 149”) y 152.2 (“Una vez hayan sido sancionados y promulgados los respectivos Estatutos, sólo podrán ser modificados mediante los procedimientos que ellos mismos establezcan y mediante referéndum entre los electores inscritos en los censos correspondientes”).

Los argumentos del PP no se sostienen, sin necesidad de acogerse a necedades como las proferidas por el señor Acebes cuando afirmaba que ETA tutelaba la propuesta de Estatuto de Cataluña. Lo realmente perverso en el argumentario del PP es negar que se pueda discutir por parte de una Comunidad Autónoma si ésta debe tener o no más competencias, si debe mejorar su relación con el Estado en aquellos campos competenciales compartidos o si debe mejorar una financiación manifiestamente injusta. Y que todo ello pueda y deba hacerse por acuerdo en el marco parlamentario en el que reside la soberanía del pueblo español, es decir, las Cortes Generales. Quien niega esto, está negando el espíritu constitucional. Nunca mejor dicho: hay amores que matan.