• Arxiu personal

    El mes de setembre de l'any 1977 començava la meva militància política. Aquesta pàgina recull els articles i intervencions públiques que he anat fent al llarg dels anys.
  • Correu electrònic

  • Xarxes socials

  • TRADUCTOR

  • Arxius

  • e-books gratuïts

  • La família socialista

Contra la resignació

CONTRA LA RESIGNACIÓ

ZERO, n. 120, diciembre 2009

El último país de la Europa occidental en recuperar la democracia es hoy de los cinco primeros del mundo en cuanto a derechos y libertades individuales. Gozamos hoy de más derechos y libertades que nunca, y de entre ellos destaca la plena igualdad de las personas con independencia de su orientación sexual. Pero el gran avance conseguido no puede hacernos olvidar viejos y nuevos problemas. Los propios avances logrados pueden ser engañosos en la medida en que puedan ser utilizados como el argumento definitivo para defender que la discriminación a causa de la orientación sexual de las personas ya ha desaparecido y que el activismo en favor de los derechos ha dejado de tener sentido. Por ello no debemos dejar de denunciar y combatir la homofobia. En efecto, la homofobia tiene hondas raíces entre nosotros. Siguen produciéndose actitudes homofóbicas que, en su manifestación más aguda, conducen a violentas agresiones, y que en la escuela pueden causar un irreparable daño psicológico a los adolescentes. Estas duras realidades deben servir para recordarnos que los cambios legales, a pesar de responder a una demanda ciudadana espoleada por el movimiento GLTB, no son por sí mismos garantía del verdadero cambio cultural necesario para que la amenaza de discriminación desaparezca. No quiero en absoluto minimizar la importancia de los derechos conquistados pero sí me gustaría llamar la atención sobre la necesidad de no bajar la guardia. Recordemos que aún hoy el Tribunal Constitucional debe pronunciarse sobre el recurso del PP contra el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Los sectores ideológicos y religiosos que quieren imponer sus reaccionarias creencias al conjunto de la sociedad no han perdido su capacidad de incidencia política, mediática y cultural. Su apego a un modelo familiar patriarcal y a una sexualidad reducida a la función reproductora sigue siendo una amenaza contra la libertad de quienes pensamos de forma distinta y contra el respeto en el que debe basarse una sociedad de libertades, laica y pluralista. No aceptamos que sus creencias se conviertan en leyes impuestas a todos.

Pero no son la homofobia y la intolerancia religiosa los únicos elementos de riesgo para la sociedad feliz que buscamos. Una sociedad feliz en la que la realización personal de cada cual no encuentre en los demás un obstáculo sino un estímulo, en la que la felicidad de cada uno sea la única garantía de la felicidad de todos. El individualismo extremo, el egoísmo, la insolidaridad, la falta de pluralismo en los medios de comunicación, su sometimiento absoluto a las reglas de la audiencia, la fijación de estereotipos sociales, de falsas normas que encasillan a personas y comportamientos, la mercantilización del ocio, el placer y la cultura, la debilidad del pensamiento crítico, una política resignada ante una economía fuera de control, con la vista puesta en las encuestas más que en los valores son también factores que limitan gravemente nuestras posibilidades de realización personal y colectiva.

No es hora ni de lamentos, ni de nostalgias, ni de autocomplacencia. Conscientes del largo camino recorrido no podemos tomarnos siquiera un respiro. Nuestros enemigos hoy son el desánimo, la apatía, la resignación y el cinismo; nuestro enemigo hoy es el miedo. El miedo al otro, el miedo a los demás, el miedo a nosotros mismos, el miedo al miedo. Nuestros enemigos hoy podemos llegar a ser nosotros mismos si nos convencen de que a partir de ahora cada cual debe resolver de forma individual sus problemas, si comulgamos con las teorías según las cuales la sociedad no existe y sólo existen los individuos. Sólo es vencido aquel que se rinde, quien rehúye el combate, quien abdica de su responsabilidad personal, quien se resigna a contemplar un mundo insatisfactorio desde un cómodo rincón o la autosuficiencia intelectual de quien no quiere reconocerse impotente. Por todo ello es hora de renacer, de cambiar para seguir siendo fieles a un ideal de emancipación, de renovar el compromiso. Es hora también de hacer política, de no dejar que unos pocos la hagan por todos. Es hora de sacudirse la pereza, de recuperar el gusto por el riesgo, de pensar que queda mucho por hacer y que, probablemente, lo que queda por hacer no podrá hacerse sin renunciar a las viejas rutinas. Y no dudo de la posibilidad de disfrutar de algunos momentos como meros espectadores, pero no hay cambios posibles sin arremangarse.

Anuncis

Mejor autogobierno, más libertad

Mejor autogobierno, más libertad
Zero (14/03/06)

Dos años después de iniciada su elaboración en el Parlament de Catalunya, el proyecto de nuevo Estatuto está a punto de ser aprobado por el Congreso de los Diputados. Se trata de una magnífica noticia para quienes creemos en el autogobierno, en el carácter abierto de nuestra Constitución y en el potencial evolutivo del Estado de las Autonomías. Para quienes creemos en el diálogo y el acuerdo como las únicas formas de avanzar en democracia.

El nuevo Estatuto ha recogido la valiosa experiencia de 25 años de autogobierno para resolver disfunciones observadas a lo largo del tiempo y abordar nuevas realidades como nuestra incorporación a la Unión Europea o el fenómeno de la inmigración.

Con el nuevo Estatuto, Cataluña verá aumentar su autogobierno, con más competencias y mayor libertad para ejercerlas, con mejor financiación y con un mejor reconocimiento de su singularidad nacional. El nuevo Estatuto reconoce unos derechos históricos de Cataluña, enmarcados en la Constitución, que se traducen en una singularidad basada en las instituciones seculares catalanas, en su derecho civil propio y en su lengua y su cultura. El nuevo Estatuto consagra la igualdad del catalán y el castellano en Cataluña y el principio de no discriminación por el uso de una u otra lengua. Todas las personas tienen derecho a usarlas y los ciudadanos de Cataluña el deber de conocerlas.

Esta reforma busca servir mejor a los ciudadanos. Un mejor autogobierno y una mejor financiación conseguirán no sólo una mayor cercanía de las instituciones a los ciudadanos, sino también políticas sociales más avanzadas. Esta reforma integra también una regulación muy progresista de los derechos y deberes de los ciudadanos. De entre esos principios rectores quiero destacar por su especial interés para la comunidad GLTB el compromiso de erradicación de la homofobia (art. 40. 7)

La propuesta incorpora una extensa regulación de las instituciones catalanas, recoge un amplio tratamiento de las competencias municipales, e impulsa, conjuntamente con la futura reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, la adaptación de la Administración de Justicia a la realidad del Estado de las Autonomías.

La propuesta define la tipología de las competencias de la Generalitat (exclusivas, compartidas y ejecutivas) y detalla el contenido de cada materia. Con ello se pretende no sólo ampliar las competencias de que dispone la Generalitat sino, sobre todo, evitar que el Estado pueda hacer un uso expansivo de sus atribuciones que limite el potencial de autogobierno. En este terreno cabe destacar algunas novedades como la atribución a la Generalitat de competencias en materia de inmigración, puertos y aeropuertos, ferrocarriles de cercanías e inspección de trabajo.

La propuesta recoge un ambicioso capítulo de financiación, que implicará un notable aumento de los recursos de la Generalitat, y que se basa en los siguientes criterios: aumentar la autonomía tributaria de la Generalitat (sus ingresos procederán totalmente del rendimiento de los impuestos pagados por los ciudadanos de Cataluña; la Generalitat se quedará el 50% del IRPF, el 50% del IVA y el 58% de los impuestos especiales), mecanismos de solidaridad más justos y transparentes que no desincentivarán el mayor esfuerzo fiscal, mayor capacidad normativa de la Generalitat sobre los impuestos estatales en que participa, compromiso de inversión del Estado en Cataluña (durante siete años deben equipararse al peso relativo del PIB catalán en relación al español), y la creación de una Agencia Tributaria de Cataluña que gestionará los tributos propios de la Generalitat y que, en un plazo de dos años, a través de un consorcio en el que participará también la Agencia Estatal de Administración Tributaria, gestionará también el IRPF.

Frente al acuerdo que hará posible la aprobación de un ambicioso Estatuto que será bueno para Cataluña y bueno para España, el PP se ha enrocado en una oposición frontal y ha impulsado una campaña de manipulación e infamias en la que propone un referéndum ilegal y ha llegado a decir que la propuesta “está tutelada por ETA”. La aprobación del nuevo Estatuto pondrá rápidamente en evidencia las mentiras del PP ya que no se romperá ni la caja única de la Seguridad Social, ni el poder judicial, ni el castellano será proscrito en Cataluña, ni se romperá España. Simplemente Cataluña gozará de más autogobierno y de un mejor encaje en el conjunto de España.

Miquel Iceta Llorens
Viceprimer secretario y portavoz del PSC